Allí se encuentran entre otros los siguientes principios: habrá un Tribunal Electoral, integrado por tres Magistrados, que será la máxima autoridad en materia de elecciones, para que un ciudadano pueda sufragar debe obtener previamente cédula de identidad personal, que será expedida especialmente para las elecciones, y su nombre debe hallarse inscrito en el censo electoral y en el registro de electores. Los partidos políticos estarán obligados a llevar cuenta del patrimonio y movimiento de sus fondos y no podrán votar más de 350 sufragantes en cada mesa.
Suspendida la huelga portuaria por los tribunales. El Departamento de Justicia, actuando por orden del Presidente Eisenhower, obtuvo un mandamiento judicial para poner fin a la huelga que hace nueve días tiene paralizados los puertos de la Costa Oriental y del Golfo de México y que ha causado pérdidas por 180 millones de dólares.
Rusia "desea" evacuar sus tropas de Hungría. El diario oficial del Partido Comunista, "Pravda", reiteró ayer el deseo de Rusia de entrar en negociaciones para retirar las tropas del ejército rojo de Hungría, tan pronto como se haya restablecido el orden en ese país. El diario señala las relaciones ruso-polacas como el modelo que debe seguirse.
Continúa éxodo de los húngaros. En las últimas 24 horas, un número sin precedentes de 7,186 fugitivos pasó la frontera de Austria desde Hungría desafiando la nieve, las temperaturas bajo cero y la vigilancia de las patrullas rusas, cada vez más apretada. Desde el 30 de octubre han llegado a Viena un total de 73,045 refugiados húngaros, y los arreglos para su evacuación a otros países occidentales no siguen el ritmo de la intensificación de las fugas. Las autoridades austríacas están considerando diversos planes de emergencia para poder alojar el número cada vez mayor de lo que llegan.
Le dice que no está disgustado y que no le pasa nada, pero, sin embargo su rostro (ojos, mandíbula), sus manos (puños crispados) y su voz indican que está como en son de guerra y, para completar el cuadro su pisada es fuerte y qué casualidad que las cosas se le caen y rompen su paso.
Le tira la puerta en las narices y se lanza de bruces en la cama y cuando usted le pregunta qué le pasa le gruñe, le sale con una grosería, una vulgaridad o sencillamente la ignora.
Usted le dice que no quiere tener relaciones sexuales, pero él hace caso omiso y casi hace uso de usted sin su consentimiento y, para colmo de males le restriega en la cara que tiene celulitis, que llantas, la piel flácida, en fin. Siempre quiere la pechuga del pollo y los demás que se coman las alitas, el pescuezo y los huesitos, si es que deja algo. Siempre está tan cansado o tan ocupado que no tiene tiempo para atenderla, ni a sus hijos/as. Ya no la saca ni a la esquina y cuando lo hace es a regañadientes y se lo pasa quejándose de lo que gastó en usted.
O, lo que es peor, cuando usted le reclama que por qué ya casi ni la saca y le reprocha que ya no es como cuando eran novios, le echa en cara que la otra vez la llevó al partido de fútbol o a algún otro lugar como el cine, pero, lo que no se acuerda es que vieron la película que él quería.
La colma de bienes materiales pero no le dedica tiempo ni le dice frases cariñosas. Y, como invierte tanto en usted, le da a entender que no tiene derecho a quejarse y debe estar disponible para él cuando así se le antoje.
Usa diminutivos o aumentativos hirientes para llamarla o a los/las niños/as. Cuando habla de los/las hijos/as de ambos suele referirse como "tus hijos".
Nunca tiene un elogio para las cosas que usted dice o hace. Le retira la ayuda económica a los/las hijos porque se peleó con usted. Usted le muestra su último corte de cabello o un vestido que se compró o el plato que preparó y no le da mayor importancia o halla algo qué criticarle.
Le quita méritos a los logros suyos y los de él los exagera. Se sienta con usted a ver la televisión y no es capaz de entrecruzar ni una palabra ni siquiera entre los comerciales.
Observe más a su pareja, que los ejemplos que hemos puesto aquí, de hechos cotidianos, son aplicables a hombres y mujeres y con estos comportamientos lo que se da a entender es "no me importas"; "no te quiero lo suficiente", sólo "mato" el tiempo contigo" y cosas por el estilo. Son campanadas de alerta que indican que la relación se ha vuelto rutinaria, que el aburrimiento, indiferencia, tensión, frustración, violencia y otros elementos enemigos del matrimonio están ganando terreno y que la relación se está resquebrajando.
Empezar a identificar cuando su pareja está perdiendo el control es clave para prevenir maltratos y evitar seguir siendo víctima de violencia intrafamiliar, aunque, romper el silencio cómplice es siempre el primer paso para salir de esta espiral de violencia que hace sufrir, incapacita y hasta puede causar la muerte.
Tanto el hombre como la mujer necesitan tratamiento especial y terapia (tanto individual como con grupos de maltratadores él y de sobrevivientes de violencia intrafamiliar ella)
En parejas que han recibido terapia con la psicoterapeuta Mercedes Ruíz, quien es también directora de la Clínica Psicológica y de Terapia Familiar de la Universidad Santa María La Antigua, USMA, ella aconseja tanto al hombre ofensor como a la mujer abusada estar al tanto de ciertas señales que indican que puede desencadenarse la violencia.
El debe, por ejemplo, advertir: "estoy perdiendo el control, prefiero que no sigamos discutiendo porque estoy perdiendo el control". Ella, al percatarse de ello, no debe seguir discutiendo y debe salirse del lugar donde está para no ser agredida".
Ciertas indicaciones sobre qué hacer/no hacer, decir/no decir, son sugeridas en un Contrato de No-violencia a nivel terapéutico, que es requisito para ser atendidos en la Clínica y que resulta de gran ayuda para ambos en ese esfuerzo por tratar de superar la violencia en el hogar. Se trata de un compromiso que asumen y deben esmerarse en cumplir, según dijo la entrevistada.
Puntualizó: "Quienes ponemos las condiciones somos nosotros: hay que ponerles límites. Es un problema que se está desbordando y hay que poner como una represa".
En el contrato el agresor se compromete a "no agredir u ofender verbalmente a ningún miembro de mi familia y en particular a mi esposa". Así mismo, con su firma el ofensor adquire otros compromisos tales como:
No utilizar palabras obscenas, frases degradantes, comparaciones maquiavélicas que atenten contra los miembros de la familia.
No utilizar a mis hijos, ni a las mascotas, para controlar y torturar a mi esposa (o).
No destruir los bienes materiales de mi esposa (o) para controalr y agredirle.
No utilizar el dinero como un arma de agresión hacia la familia.
Salirme de la habitación si siento que voy a ser física o verbalmente agresivo (a).
La persona que es agredida, por su parte, se compromete a: No continuar discutiendo si hay advertencia de posible violencia, salirse de la habitación y señalar que me salgo porque no es el momento para continuar con la discusión y a solicitar ayuda de amistades, familiares, policías, centros de atención especializada o albergues, etc.
La terapia de pareja no está indicada como el primer tipo de tratamiento para estos casos, dijo la Licda. Ruíz, quien añadió que en la Clínica de la USMA se atienden casos de violencia intrafamiliar sólo cuando el ofensor está asistiendo a un grupo de autoayuda y la mujer a terapia grupal o individual.
Por otro lado, informó que estudiantes de psicología de la USMA están haciendo una investigación sobre el maltrato, como parte de la Campaña de Prevención contra el Maltrato que lleva adelante este centro de educación superior y que incluyó capacitación al personal docente, administrativo y a estudiantes sobre este fenómeno social que atenta contra el bienestar y estabilidad familiar, siendo sus principales víctimas la mujer y los/las niños/as.