Las probabilidades la favorecían. Habiendo ganado el Globo de Oro y el premio del Sindicato de Actores, Natalie Portman ya había sido señalada como la gran favorita al Óscar como Mejor Actriz. De nada valía que tuviera en frente a otras grandes como Annette Bening (The Kids Are All Right) y Nicole Kidman (Rabbit Hole). Pero cuando Jeff Bridges abrió el dorado sobre sellado, igual estalló la emoción en el Teatro Kodak. Y ahí mismo estuvimos, hablando sobre el éxito personal de un embarazo que llega como el mejor aplauso de la fama, viviendo increíbles paralelos entre la realidad y la ficción de la película 'Black Swan'.
- La última vez que nos vimos, en Toronto, te pregunté si ganar el Óscar era como un loco sueño. ¿Ahora que lo ganaste se siente así? Sí, ahora mismo lo siento como un sueño, es como si no supiera donde estoy parada.

¿El reconocimiento del Óscar refleja en cierta forma el aplauso de la gente? ¿Por qué crees que gustó tanto tu interpretación en esta película? Supongo que la gente realmente se conectó con la pasión que existe en la creatividad y muchos se identifican en ese sentido. También interesa el hecho de ver crecer a alguien. Mi personaje pasa de ser una jovencita que hace todo lo que otros quieren, hasta encontrar el placer de lo que ella quiere. Y creo que en ese sentido es algo por lo que todos pasamos.
¿Cómo recuerdas hoy aquel rodaje? ¿La película aparecía constantemente en tus sueños? Cuando estaba trabajando, sí. Las jornadas eran muy largas y apenas dormía cinco horas por noche. Había demasiada preparación, demasiado entrenamiento y no tuve tanto tiempo para pensar lo que estaba pasando. Y en términos de sueño, terminaba tan cansada que literalmente caía en la cama, me levantaba solamente para volver al estudio. Ese ritmo también creo que me ayudó a mantener la concentración en mi personaje. No tuve demasiados sueños locos, soy muy buena para cerrarme. Pero es cierto que me costó dejar el personaje después. El estado de ánimo de toda la película fue demasiado intenso y lo mantuve mucho más que lo usual.

¿El Óscar puede cambiar el futuro? ¿Ya pensaste en la presión de elegir tu próxima película para estrenar el premio? Bueno, por ahora, como sabrás estoy embarazada y por ahí pasa mi próxima 'presión' (Ríe).
¿Sería otra locura pensar que puedas nombrar a tu bebé... Óscar? (Le cuesta parar de reír) Creo que eso es probablemente... definitivamente impensable, sí.

¿El bebé no pateó para nada cuando dijeron tu nombre como la gran ganadora de la noche? La verdad, no podría decírtelo, porque no me acuerdo lo que pasó exactamente. Pero el bebé definitivamente estuvo pateando toda la parte musical de la ceremonia. Por lo visto, tengo un pequeño bailarín.
¿Por cuántas alfombras rojas pasaste ya? ¿El mejor recuerdo entre todas las experiencias de la fama? Todavía me acuerdo el estreno de la película 'El Profesional'. Tenía 13 años y yo había llevado el mismo vestido que había usado en una fiesta de cumpleaños, dos semanas antes. Mi madre me había comprado un saco de piel falsa que me parecía hermoso. Cuando me lo puse, sentí que era la persona más glamorosa del mundo.
¿Más allá del nivel personal, profesionalmente hay cierta similitud con la relación que muestra la película entre una bailarina y el coreógrafo? Para ser creíble como bailarina, tenía que confiar plenamente en Benjamin, para ser honesta, tenía que pensar que él podía encontrar la mejor coreografía que mostrara lo que puedo hacer, evitando lo que realmente no podía mostrar. Era importante, para ser un personaje creíble. Y él fue absolutamente la clave de credibilidad en la película, en todo momento llevó aquel peso sobre los hombros.
¿Y a nivel personal? ¿Cómo se vive la gran noticia de un embarazo en medio de una entrega de premios? No sé... trato de mantenerme feliz. Cuando estoy en mi medio ambiente de embarazada, solo espero que el bebé sienta paz a su alrededor.
La maternidad puede llegar a cambiar el estilo de personajes que vayas a elegir de ahora en más? No tengo la menor idea. Lo mejor de estar embarazada es aceptar todo lo desconocido. Es un completo misterio y un milagro. Sí, hay que aceptarlo, pero no tengo idea. Supongo que es algo que nos pasa a todas las mujeres cuando quedamos embarazadas.