AUNQUE A los niños se les debe ir incorporando desde temprana edad en la toma de decisiones, no todos son capaces de tomar decisiones acertadas a la misma edad. Todo a su debido tiempo. Según la edad, personalidad, antecedentes y circunstancias, podrá usted darles esa oportunidad, que es un voto de confianza.
Hay niños que son más responsables que otros, unos más tímidos y otros más extrovertidos, pero, el saber que usted confían en su buen criterio es saludable para todos.
Póngale ejemplos de situaciones en donde un personaje de las tiras cómicas hizo algo que no fue lo mejor y tuvo que pagar un precio por ello. Y, pregúntele qué habría hecho él en su lugar.
Hay algunas cosas y situaciones donde no caben las negociaciones. ¿Ejemplos?: Ir todos los días a la escuela, ir al doctor, ser respetuoso, ser honesto, hacer las tareas, salir de la casa sin permiso, permitir que entren a casa otras personas que no son familiares o a las que no se le ha autorizado, mientras papá y mamá están ausentes, jugar con fósforos, sustancias y/o objetos peligrosos.
Es importante, además, según la psicoterapeuta Villamil, hacerle saber que él debe sopesar el alcance de sus decisiones, pues todo derecho conlleva un deber o responsabilidad. Debe entender que la toma de decisiones es asunto serio, y al hacérselo saber Ud. lo prepara para ser responsable de sus actos, reflexionar y aceptar cuando se equivoca, entender que no es perfecto y que hay unas decisiones más apropidadas que otras.
De acuerdo con la psicóloga Liseyca Villamil, según la edad y personalidad infantil, antecedentes y circunstancias, podrá usted darle a su hijo la oportunidad de tomar decisiones, lo cual es un voto de confianza.
Por ejemplo, el bebé puede escoger entre jugar con un juguete u otro, colóquele varios y deje que él decida. Más adelante, puede escoger la ropa y zapatos. Y, el niño en edad escolar, puede decidir si prefiere hacer la tarea apenas llega del colegio, después de tomar una siesta o luego de ver su programa favorito de TV.
Cuando la familia quiere divertirse, también es bueno tomarle su parecer. Pregúntele: "¿prefieres visitar a tu abuela, ir al parque, patinar, o comer hamburguesas?"