Elizabeth Halsey es atractiva, pero también cruel como una profesora de secundaria dispuesta a todo, dado que perdió a su novio millonario por el que iba a dejar la profesión, y ahora debe hacer trampa, engañar a los funcionarios estatales y a sus propios colegas para juntar el dinero necesario para ponerse pechos siliconados (cree que de esa manera conseguirá a otro hombre de buen pasar). En principio no parece un mal arranque argumental, pero existen varios inconvenientes.
Cuando la nueva comedia americana –conocida por sus siglas “NCA”– muestra signos de cambios en los roles femeninos en películas estrenadas hace pocas semanas como “Amigos con Beneficios” o “Damas en Guerra” (un fabuloso éxito en los EE.UU) parece haber filmes que atrasan esa tendencia. Ese es el caso de “Malas Enseñanzas”, llena de chistes malos y lugares comunes, que solo no desbarranca por su elenco.

Tanto Cameron Díaz y sus interesantes dotes para la comedia disparatada –recordarla de “Loco por Mary” – y Justin Timberlake, aunque no tan divertido como en “Amigos con Beneficios”, logran subir un poco la puntería. Incluso, Justin canta un tema llamado nada menos que “Simpático”.
El elenco secundario hace su aporte destacándose Lucy Punch, la contrafigura, interpretando a la profesora de “buenas intenciones”, una comediante británica redescubierta por Woody Allen en “Conocerás al Hombre de tus Sueños”.

“Malas Enseñanzas” deambula por algunos momentos de pura comedia, como los desesperados intentos de Elizabeth por lograr juntar algo de dinero extra de su magro sueldo de profesora. Incluso, el triángulo amoroso entre Díaz, Timberlake y Punch funciona por momentos de manera aceitada. Pero todo esto parece no alcanzar para que forme parte de la tendencia de la “NCA” de graciosos filmes protagonizados por mujeres.
Es bastante extraño que, tanto el equipo de guionistas de la inteligente y popular serie “The Office” como Jake Kasdan, el director de series como “Freaks and Geeks” hayan realizado un producto tan desdibujado, que intentaba ser una ácida comedia políticamente incorrecta, tomando temas como la educación mezclada con el alcohol y el sexo, para caer en los chistes más bajos y escatológicos, incluso con escenas poco entendibles. Una oportunidad perdida.
Se buscan buenos guionistas.
“Elizabeth no es profesora porque sea una profesión noble, para ella es solo un trabajo, una obligación. Tiene que pagar el alquiler”, declaró Cameron Díaz. “De hecho, su única motivación es hallar la forma de nunca tener que volver a enseñar. Busca un hombre lo suficientemente rico para que la mantenga y así no tener que volver a trabajar jamás, y está convencida de que lo logrará si consigue operarse los pechos”. Y agregó: “Sencillamente no te sueles encontrar papeles así. No se dan. Y especialmente para mujeres. El guion es tan subversivo y brillante, y tan gracioso. En cuanto lo leí la primera vez, lo tuve claro: tenía que interpretar a este personaje”.
Habla el director.
“Cuando dirijo un guion que no es mío, para mí es importante que los escritores del mismo estén implicados en la producción” declaró el director Jake Kasdan. “Especialmente en las comedias. Es un gran valor, añadido. Dispones de chistes diferentes y procuras hacer que la película sea aún más graciosa a medida que vas rodando”, dijo.
“Díaz posee algo maravilloso: no le tiene miedo a nada. Le encanta mojarse y está abierta a todo lo que pueda funcionar. Era la persona perfecta para estar en el centro de todo esto y contar con ella fue un auténtico regalo, tanto para los guionistas como para mí”.