Personas a las que siempre se les ve energéticas, activas, llenas de buenos motivos y de pronto están irreconocibles, con sentimientos de inadecuación, la autoestima baja, cuestionándose respecto a si serán blanco de pensamientos o comentarios negativos por parte de otras personas pudieran tener una "depresión escondida" y estar enmascarándola con un frente de que "toda anda bien".
Así lo analizó la psicóloga Elisa Bósquez, de a Fundación Piero Rafael Martínez de la Hoz, y de la Fundación para el Desarrollo de Relaciones Sanas, quien dijo que a esas personas hay que aconsejarles buscar ayuda y decirles que se esfuercen por aceptar que también yerran, pedirles que sean benévolas o menos rígidas consigo porque "todos nos equivocamos" y "todos tenemos malos días".
No se sorprenda, pues y trate de entender a ese tipo "A" de personas cuando sufren un "bajón", las que un momento dado hacen mil cosas al mismo tiempo, porque según dicen funcionan mejor bajo "estrés" o presión. Así lo aconseja la psicóloga.
Es cuestión de actitudes y de cómo cada uno maneja el estrés o situaciones o eventos que inciden en su vida y que hacen que el individuo se ponga hiper activo, hipo activo, negativo, a la defensiva, etc. A saber: roces con compañeros de trabajo, problemas familiares, discusiones con la pareja o con los hijos. En fin, hechos que alteran la rutina y afectan el estado anímico.
Explica la fuente que esas personas cuando se "desinflan", por decirlo así, se sienten como vacías, se pueden tornar agresivas o se aislan. Igualmente, hay consecuencias a nivel psicosomático: dolores de cabeza, dolores de espalda, resfriados constantes, fiebres, el sistema inmunológico de la persona se deprime.
Pero sobre todo, igual que en todas las facetas de la vida del ser humano, rodearlo de amor y comprensión, para que sienta que aunque pueda ser diferente en algunas cosas, es amado y tratado igual que los demás, lo que le dará la seguridad, tan necesaria en esa etapa de sus vidas.