Cuando el cine de superacción se basaba, sin demasiados efectos especiales, en peleas, tiros y corridas, ahí estaba siempre firme Sylvester Stallone.
Las diferentes versiones de “Rocky” y “Rambo” marcaron una era en la historia de Hollywood. Y en un nuevo milenio donde los Rolling Stones o incluso Paul McCartney siguen vigentes, no podía faltar una nueva vuelta de Stallone y otra superproducción de “Rambo”, con su mejor estilo.
Y ahí estuvimos para entrevistarlo, en el Hotel Four Seasons de Beverly Hills, después de un improvisado desayuno con rodajas de queso, panecillos baguette y algunas uvas.
Con una botella de agua mineral en su mano, vestido con jeans y camisa negra, Sylvester Stallone nos recibió con un excelente buen humor que explica la importancia de su nombre, como una marca registrada en Hollywood.
¿Se da cuenta que tiene un lugar reservado en la historia del cine? ¿Cómo cree que perciben su legado los nuevos actores? ¿Mi legado? ¡Mi Dios! Supongo que los nuevos actores me miran como una criatura prehistórica. La mayoría de mis compañeros son mucho más físicos. Arnold (Schwarzenegger) o Bruce (Willis) usaban las manos, mientras otros actores prefieren bajar los brazos y son mucho más intelectuales. Por eso pienso que me verán como cuando vas al Museo de Ciencias Naturales (Riendo) y ves un dinosaurio.
¿Cómo reacciona cuando la gente le grita 'Rambo' al presidente George Bush? ¡Por favor! (riéndose)
Ya sé que los dos nacimos el mismo día, pero no tenemos nada que ver entre nosotros.
¿Cuándo se le ocurrió que era el momento indicado para volver con una nueva versión de 'Rambo'? ¿Por qué ahora?
Profesionalmente, cualquier carrera tiene cimas y valles y uno tiende a volver con aquello por lo que más lo reconocen.
A cualquier actor le gustaría decir que es como Daniel Day Lewis, por su variedad de trabajos, pero en general solo nos conocen por ciertas cosas.
Y si hay algo que me hubiera gustado retomar es el final perdido de Rambo, porque la última con el tema de Afganistán, no funcionó.
Y la última versión de Rocky tampoco. Por eso, quise volver con esas dos películas.
¿No es difícil volver y revivir un personaje después de tanto tiempo?
No, no, me encanta. Me recuerda a las personas que vienen haciendo el mismo trabajo después de 30 años. Los entiendo.
¿Dirigiendo las nuevas versiones de 'Rocky' y 'Rambo' cambió mucho su estilo desde que dirigió los filmes en el '70?
La primera vez que dirigí una película, había hecho “Paradise Alley” (1978), muy estilizada. Realmente no sabía muy bien lo que estaba haciendo, pero ahora quise que “Rambo” fuera como el personaje, errático e inestable, siempre moviéndose.
¿Cuántas cámaras llegó a utilizar en una misma escena?
En la última batalla tuve nueve, pero normalmente tenía tres. Y también descubrí que tres cámaras terminaban interponiéndose, así que dos resultó lo mejor, a menos que usara una tercera cámara para filmar objetos inanimados como los cordones de zapatos o alguna botella vacía, el tipo de cosas que sirven para la sala de edición.
Hay quienes señalan esta película como una de las más violentas en los últimos tiempos.
(Interrumpe) ¿No es la más violenta entonces? (Se ríe). Trabajé muy duro para lograrlo...
La película en EE.UU., está calificada para mayores de 18 ¿No hubiera preferido conseguir al menos una calificación para chicos de 13 años?
Hubo conflictos, pero tratamos un tema real. Mientras hablamos hay gente que muere o es torturada en una forma que ni siquiera podrías imaginar. Y esta película lo muestra.
¿El cine es más violento que la realidad o la violencia que muestra es una realidad que no queremos conocer?
Hay vídeos en youtube sobre Irak. Cuando usan un calibre 50, no dejan un agujerito que duele. Desapareces.
Y yo quise mostrar que es horrible cuando la gente pasa por situaciones de gran violencia. Las personas no terminan levemente heridas. Yo quise mostrar lo brutal que es y por eso usamos efectos especiales de CGI porque ni siquiera podíamos utilizar tantos explosivos en la gente.
¿Es la primera vez que trabaja con efectos especiales de computadora CGI? ¿Le hubiera gustado aprovechar esa tecnología en las viejas versiones de 'Rocky' o 'Rambo'?
A ese nivel, sí. En Rocky, había tenido que usar efectos digitales que rellenarán las últimas filas entre el público. No me gustan esos efectos ¿Pero cómo agujereas a la gente? Es como un comando israelí y el tipo tiene lo que se merece, aunque está en medio de una guerra que no entiende.
Usa los aceites de su esposa
Ah, ok, definitivamente me quedo con el aceite de oliva (Sonríe). Ahora está por sacar otros nuevos productos. Yo le digo que pare (empieza a reír una vez más). No sabes cómo tengo la espalda, parece una tienda de Bloomingdales. Y solo uso una cosa: aceite de oliva. Te lo pones en la cara y cocinas el desayuno completo. (Las risas no paran ahora) Hasta puedo lustrarme los zapatos o el cinturón.
¿Volviendo a 'Rambo, el final de la película también resultó el último día de rodaje? ¿Cuál es el mensaje que quiere dar con este nuevo final de Rambo? Aquella sí, fue la última toma.
Lo imaginé mirando el camino, pensando que su viaje había terminado.
En otros términos, fue como una odisea, con diferentes turbulencias, donde al final, todos quieren pensar que pueden volver y tener una nueva oportunidad para revivir la vida, una vez más, aunque no les quede demasiado por vivir. Para mí, es como un final feliz.
¿Terminará la serie de “Rambo”, o es solo el comienzo de una vuelta?
“No, Rambo no termina aquí, en verdad, tengo una idea extraña, pero probablemente sea demasiado absurda. Pero si te hubiese dicho antes que pensaba hacer una película sobre un boxeador de 60 años, tampoco me hubieras creído. Si encuentras la fórmula correcta, casi cualquier idea es posible. Solo hay que lograr que el público llegue y lo acepte, pensando que es posible, aunque sea extraño”.
¿Le queda alguna cuenta pendiente de filmar una película junto a Arnold Schwarzenegger, por ejemplo? ¿Cree que habría alguna posibilidad si él dejara la política y el puesto como gobernador de California?
“Es algo que siempre le digo a Arnold: "¿Cuándo vas a dejar ese trabajo (como gobernador)? Lo nuestro era divertido". (No para de reír). Se lo pregunto todos los fines de semana”.