Tom Cruise no acudió a la rueda de prensa en París de "Misión: Imposible III" y optó por irse a las tiendas de la ciudad para buscarle ropa a su recién nacida.
Horas después se apareció en la sala de cine donde estrenaron el filme. Allí, el super astro firmó decenas de autógrafos.
Su prometida, Katie Holmes, y su bebé de una semana, Suri, se quedaron en Estados Unidos mientras Cruise viajaba a Europa.