P ara Félix Gómez, quien protagoniza a Tony en “Crimen perfecto”, que se presenta en La Quadra, bajo la dirección de Abdiel Tapia Espinal, hasta el 3 de octubre, lo más difícil “ha sido experimentar tanta maldad dentro de un ser humano”.
Explica que al inicio de los ensayos él mismo se asustaba de la cantidad de maldad, producto de los celos y deseos de venganza, que Tony albergaba en su mente y corazón.
Otro de los grandes retos que enfrentó Félix, fue que “el texto está tan bien escrito que uno va experimentando todos estos sentimientos que me asustaban, me sentía tan mal por dentro, porque siento que mi corazón es bastante bueno. Y, el corazón de ese hombre es terriblemente malo, muy calculador, tan vengativo, tan hipócrita y tan lleno de celos”.
Bueno, pero ¿tú has hecho de malo antes, verdad? le preguntamos y he aquí que hace una pausa, respira hondo y responde: “Sí, yo he hecho de malos, pero no han sido malos tan perversos. El corazón de Tony, te repito, es muy negro. Yo he hecho de malos que hasta pueden resultar simpáticos”.
El tal Tony es un hombre que decide matar por celos y venganza a su mujer y chantajea a un amigo suyo de la Universidad, el Capitán Lesgate (interpretado por Rogenif Fuentes) quien tiene un pasado tenebroso, es un ex delincuente y se presta para hacer este trabajo sucio.
Otro aspecto que merece especial atención es que lo que ocurre en “Crimen perfecto”, esa tragedia, es el típico ejemplo de un fenómeno social delesnable y censurable, el femicidio.
Como bien analiza Félix Gómez, ¿Cuántas veces no vemos en las noticias en la televisión y los periódicos o escuchamos en la radio sobre casos de hombres que por celos asesinan a su mujer o la mandan a matar? Aunque “Crimen perfecto se desarrolla en Londres de 1952”, el tema es universal y tiene vigencia. En toda época los celos y la venganza han disparado el gatillo.