Ni águila, ni perro, ni Guadaña ni antonio Brando ni Hugo Lombardi. Todos y ninguno. Ser quien tiene que ser cuando encarna a un personaje y se le mete en la piel, pero, a final de cuentas, volver a ser él, Julián Arango.
De eso se trata. De eso se trata la vida de quien fue lanzado al estrellato, porque era su sino, no su objetivo central cuando se ganaba la vida como publicista, pero fue descubierto y desde entonces se produjo un cambio radical en su vida. Ahora, para siempre, eso, ser actor, especialmente hacer teatro, estar en vivo frente al espectador, es lo más gratificante para él, al punto de que a lo que más teme Julián Arango es “a no poder actuar, a que llegue un momento en que no pueda actuar”.

Mientras, sigue siendo muchos y uno, él mismo, porque la fama ni lo ha crecido ni le ha robado su identidad, sus sueños y menos sus ideas, así que, se lanza al ruedo, otra vez, hoy viernes 27 y mañana sábado 28 de enero, a lo que más le apasiona, actuar, él, conquistador de espectadores, para deleitarlos con su carisma, picardía, talento, e ideas en el espectáculo “Nidea”, que, no tienen ustedes ni idea de todas las ideas que le irán saliendo sobre la marcha a este actor nato, que los hará reír, reír, reír y reír, desde las seis de la tarde en el Teatro Nacional, en un espectáculo donde todos ganarán mucho. Él, porque, sentirá “placer”, esa “realización personal... es estar vivo, ser un ser humano productivo, útil”, lo que lo hace muy feliz, porque a través de su arte comunica, crea un lazo especial con el público. Y ustedes, ni idea.
Nos percatamos de que no pierde oportunidad de reírse de la vida, de sacarle partida al buen humor como herramienta para vivir una vida de mejor calidad, así que no les quede duda de que en “Nidea” tendrán una terapia de risa en el Teatro Nacional, viendo al “sexy” y multifacético actor al que todavía cuando lo ven por la calle le gritan entusiasta “¡”Guadaña!”, “Hugo Lombardi” o lo llaman por el nombre de cualquier otro personaje al que ha interpretado en teatro o TV.
¿Cómo es Julián Arango? Él se describe como un ser tranquilo, al que le gusta mucho estar en su casa, la fotografía, el video, pintar, cuyo mayor logro ha sido “traer una hija al mundo” (Adelaida).
¿Qué más podemos decir de él? Que su color preferido es el azul rey, si hubiese vivido en otra época y hubiese sido otra persona, “hubiera sido brasilero y hubiese jugado fútbol y sería Pelé en los años ‘60 y 70”.
¿Con qué animal se identifica? “Pienso que si fuese un animal no sería uno. Sería la mezcla de muchos animales. No me podría encasillar en ser un águila porque se come los ratones, no sería un perro porque porque me toca sacarlo...”
Cuando le preguntamos que si entrevistara con Dios y él fuese el entrevistador ¿qué le preguntaría?, si bien lo pensó un rato, respondió, jocoso: “que si no ha pensado en teñirse las canas”.
Algo que él disfruta a rabiar es la libertad. Sentirse muy libre. Libre de ser él. Libre, a la vez, de ponerse “cualquiera, todos”, los disfraces, en este gran teatro que es la vida, porque a los papeles, a ninguno, le quita el cuerpo: “todos son un reto, no hay uno más fácil, no hay uno más difícil”.