Hasta una docena de paparazzi siguen los pasos de Isabel Preysler y Mario Vargas Llosa. La relación entre la y el premio Nobel está haciendo revivir a los reporteros gráficos momentos similares a los que experimentaron durante la época dorada del mundo del corazón, aquel de los años 80, el de la jet en Marbella, el de las visitas a España de personajes como Lady Di, cuando un escuadrón de fotógrafos hacían lo imposible por conseguir la tan deseada imagen.
La reina de corazones reavivó el espíritu de los paparazzi históricos de España, y consiguió que los fotógrafos vuelvan a trabajar como antes. Tal y como ha podido saber , más de 11 profesionales hacen guardia a las puertas de la casa que Isabel tiene en Puerta de Hierro, apodada Villa Meona, para conseguir una foto única de ella con Mario Vargas Llosa.
Una imagen de Isabel y Mario con sus familias sería portada. Sobre todo si aparecen con los hijos del Nobel, quienes se han posicionado con su madre, o si es Ana Boyer, quien hace un plan con ellos. Los fotógrafos también están pendientes de los planes vacacionales de la pareja.
Habló el hijo de él
Gonzalo Vargas Llosa, hijo de Mario Vargas Llosa y Patricia Llosa, se pronunció sobre la relación que su padre inició con la española Isabel Preysler.
Dijo a la "ABC": "Lamento ese exhibicionismo innecesario que hemos visto desde la portada de esa revista del corazón el 10 de junio; es decir, apenas seis días después (de que dejó la casa en la que vivía con mi madre)", declaró el diplomático.