Enrique de Dinamarca, esposo de la reina Margarita II y fallecido la noche del martes a los 83 años, fue trasladado ayer a su residencia oficial en el castillo de Amalienborg.
El cortejo fúnebre salió ayer jueves del castillo de Fredensborg, al norte de la capital y lugar de la muerte del consorte, y tardó cerca de tres cuartos de hora en llegar hasta Amalienborg, a cuya plaza cientos de personas se acercaron a depositar flores.
Minutos después de la llegada del cortejo, los príncipes Federico y Joaquín, acompañados de sus esposas, salieron a la plaza a contemplar las ofrendas a su padre.