El principal objetivo de la prensa inglesa se encontraba en Leeds: Chelsy Davy salió por primera vez desde su separación del príncipe Harry para asistir a sus clases en la Universidad. La joven reapareció en las instalaciones universitarias como cualquier otro lunes, aunque esta vez camuflada detrás de una gruesa capa de maquillaje, consciente quizás de que la atención de los medios de comunicación británicos (y del mundo entero) se centraba sobre ella. Chelsy trató de mostrar su mejor cara. Se esforzó en ello con risas y bromas con sus amigos, que la flanqueaban en actitud protectora cuando ella abandonaba la residencia de estudiantes donde se aloja en la localidad inglesa. Pero la ex novia del Príncipe Harry no pudo mantener la sonrisa durante largo rato, y pronto asomó a su rostro una mirada sombría hacia las cámaras, de camino a la facultad.
Trata de disimular el dolor de la ruptura
Chelsy intentó sonreír, pero asomó la tristeza después de terminar el noviazgo.