Mientras intenta salir airoso, Dave empieza a darse cuenta de que la vida, al igual que el tiempo, es de lo más imprevisible.
Radhames Jiménez, comentó al Panamá América que lleva un año y medio en este negocio y que sólo se necesita un poco de dinero para hacer una buena inversión, pero que la variedad es importante, ya que con ella se asegura una mejor ganancia que sale a corto y largo plazo. Indicó que con aquellas piezas o chatarra que no se utiliza se hace un canje con los que colaboran en el acarreo de las piezas de los autos.
"Los empresarios y las aseguradoras dependen de los rastros ya que nosotros hacemos más fácil su trabajo", puntualizó Jiménez.
De acuerdo con Mario Afú, propietario de Partes y Repuestos Mario, ubicado en Pueblo Nuevo, el negocio del Rastro en Panamá ha ido disminuyendo porque los precios son cada día más más bajos.
Por su parte, Emil González es un joven de 24 años que sufrió un accidente en su automóvil hace tres meses. Comentó al Panamá América que su auto era pérdida total y no lo tenía asegurado, por lo que tenía dos opciones: la primera era botar el auto en un taller de chatarra o venderlo por piezas. El optó por la segunda opción y recuperó gran parte del dinero invertido en su auto que apenas tenía un año de haberlo comprado.
Es importante que antes de comprar una pieza usada usted tenga presente que la misma debe ser probada y garantizada, ya que así como encontramos locales de Rastro que ofrecen un servicio de calidad, también puede encontrarse con un juega vivo que lo estafe.
Consulte primero antes de decidirse por comprar una pieza que no tiene ninguna garantía.
Comprar piezas de autos usadas es una opción conveniente no sólo por lo baratas, sino por la fácil para el cliente de conseguirlas.