Un travestido que se quejaba de estar aterrorizado en una cárcel berlinesa no podrá ser transferido a un penal de mujeres como había solicitado, decidió este miércoles el Tribunal Constitucional alemán.
En su resolución, el tribunal estimó que en la cárcel donde el condenado purga una pena de cinco años por homicidio se había tomado en cuenta la situación psíquica y física del detenido.
Los jueces agregaron que el travestido, que desea cambiar de sexo y nombre, podría ser objeto de agresiones si es transferido a una cárcel de mujeres y ello podría afectarlo más aún, psicológicamente.