El lugar de residencia de Justin Bieber debe estar acondicionado con todas las comodidades que resulten viables, independientemente del recóndito lugar en el que se encuentre.
Son algo así como una prolongación de sí mismo, construcciones a su imagen y semejanza. Da igual que estén en su poder o que sean alquiladas, todas han de cumplir las mismas reglas de fastuosidad y grandilocuencia (bien de habitaciones y de lujo). Es el caso del caserón al que le ha echado el guante. Situado al norte de Londres, le supone un gasto mensual de 108 mil 333 dólares.