Sarah Jessica Parker, uno de los íconos de moda del siglo XXI, gracias a su papel de Carrie en Sexo en Nueva York, eligió con cuidado y hasta el más mínimo detalle del vestido que se pondría para la presentación de su película en la Gran Manzana y optó por un diseño de Nina Ricci de la colección primavera-verano 2008, con el que deslumbró sobre la alfombra roja. Pero, al igual que ella , dos chicas más lo hicieron. ¡Horror!