La princesa Masako al fin reapareció tras años de estar retirada. Lo hizo en la pasada coronación de Guillermo y Máxima de Holanda.
Pero, aunque todo hacía indicar que acompañaría a Naruhito, el príncipe heredero de Japón, en su reciente viaje a España, volvió a quedarse en el país del sol naciente, donde lleva recluida once años por una depresión.
Naruhito fue recibido en solitario por el príncipe Felipe en el palacio de El Pardo. Será él quien lo acompañe en varios actos oficiales en Madrid.
Según confirmaron los medios internacionales, la razón de la ausencia de Masako no es otra que una recaída en su enfermedad. Sin embargo, y para no alarmar al pueblo japonés, ella reapareció el pasado domingo para despedir a su esposo, momento que fue fotografiado cuando salían de su palacio.
La depresión continúa, a pesar de su naturalidad en la coronación holandesa.
En aquella ocasión, a pesar de que el 29 de abril de 2013 la princesa no hizo acto de presencia en la cena de gala ofrecida por la ahora princesa Beatriz de Holanda, sí estuvo en la coronación.
La última visita de Masako y Naruhito, antes de este viaje a Ámsterdam, había sido a Nueva Zelanda y Australia.
La princesa, de 49 años, desarrolló una enfermedad inducida por el estrés poco después de dar a luz a la única hija de la pareja, la princesa Aiko, quien ahora cuenta con 11 años. Su idea y la de la familia de su esposo era que ella diera a luz un varón.
Hace un mes, el príncipe expresó que los síntomas de Masako han tenido altas y bajas en la última década, pero parece más confiado de su salud desde la visita que hicieron juntos a Holanda. Él espera ampliar poco a poco sus actividades.