El nuevo y original objeto que acompaña a los viajeros desde hace muy poco es una funda para cubrir sus equipajes.
No la de plástico con que suelen envolverla en los aeropuertos, sino una de tela, reutilizable y con colores y diseños variados. "Recuerdo que en marzo fui al aeropuerto a buscar a mi hijo que hacía un mes que no veía y ansiosa en la puerta veía de lejos todas las valijas iguales, no lo podía identificar y ahí se me ocurrió la idea", cuenta Verónica Kolodesky, la creadora de origen argentino.
Así que sin perder tiempo consultó con amigos y apenas dos meses después ya empezó a producir las primeras fundas y a fines de septiembre las empezaron a comercializar.
Su creadora asegura que las fundas protegen las maletas de rayones y también sirven como un medio más de seguridad, porque se cierran con broches a presión. Además, se pueden lavar y utilizar siempre.
También están en el mercado las fundas de Bag Covers adaptables para maletas de distintas medidas. Vienen en tamaño mediano y grande.