Los turcos quieren linchar a Sarah Ferguson. Al parecer, La duquesa de York viajó a Turquía acompañada de su hija Eugenia y un equipo de reporteros de la cadena británica ITV2, para investigar en forma clandestina las condiciones en que funcionan los orfanatos de ese país.
Lo peor no fue sólo la irrupción de la ex esposa del Príncipe Andrés de Inglaterra, en ese país, sino que hoy todos los ingleses podrán ver la cruda realidad en que viven los infantes turcos, por lo que las autoridades turcas han dicho que la Ferguson lo que quiere es denigrar a Turquía.
El problema se ha convertido en una guerra mediática, y un dime que yo te digo entre los portavoces ingleses y turcos.
"Es obvio que en este caso la duquesa ha querido enfangar a Turquía en una sucia campaña", dijo la ministra turca para la Mujer y la Familia, Nimet Cubukcu, mientras que Kate Waddington, portavoz de Ferguson negaba que aquella fuera la intención del reportaje.
Aseguró Waddington, que "La duquesa de York es apolítica, por lo que no tiene ninguna motivación de ese tipo. Lo único que la preocupaba era el bienestar de los niños".
Según la prensa británica, Sarah se vio obligada a "llevar un disfraz" consistente en una peluca negra y un pañuelo de cabeza para poder entrar en la institución Saray, cerca de Ankara, que acoge a más de setecientos niños, muchos de ellos minusválidos. Allí, el equipo se encontró con niños atados a las camas o abandonados todo el día sin que nadie se preocupe por darles de comer.
Ante ello, la ministra de la Familia dijo que su gobierno "no tolera abusos de los derechos humanos en las instituciones" y aseguró que está investigando los centros visitados por Sarah.
La princesa Eugenia, de 18 años, rompió a llorar tras visitar un lugar que alberga a sesenta niños minusválidos, muchos de ellos abandonados por sus padres. "Es algo que me enfureció", declaró la hija de la duquesa de York al programa Tonight de la cadena ITV.