Son realmente muy pocas las cosas que no se pueden hacer en Bogotá. Esto, porque su condición de centro del país le ha facilitado el camino para brindar al visitante todo lo que una moderna urbe puede ofrecer: buenos lugares para comer, sitios de interés histórico, modernos centros comerciales, espacios para el arte y la cultura, para los negocios o la diversión, para el relax total.
En esta ciudad de casi siete millones de habitantes que goza de un clima de 13 grados centígrados en promedio, es posible asistir a un congreso mundial de magos, a un festival internacional del humor, a un encuentro de brujos o a un festejo gastronómico de Moldavia.
Tan habitual como esto resulta concurrir al estreno de una clásica obra de teatro, a una divertida comedia musical o a un espectáculo dominical de títeres especialmente para niños y viejos- en un parque de la ciudad.
Y es que la cultura ha estado siempre ligada a la historia misma de Santafé de Bogotá. Importantes movimientos en las artes pláticas, la literatura o la música han hecho que la ciudad sea reconocida como epicentro cultural de Suramérica. Por ello no resulta extraño que muchos de quienes nos visitan inicien el conocimiento de la Bogotá turística desde su faceta cultural.
Un buen comienzo es recorrer las innumerables galerías privadas o estatales que abren sus espacios al ilimitado talento de jóvenes o veteranos artistas nacionales e internacionales. Resulta interesante visitar el Museo de Arte Moderno, la sala de exposiciones de la Biblioteca Luis Angel Arango, el Museo de Arte Religioso con obras originales de Arce y Ceballos y de Zurbarán-, el Museo Nacional donde se registra la historia de nuestra pintura, desde la época colonial hasta la fecha-, y algunas galerías particulares, entre las cuales se destacan la Garcés Velásquez, Galería El Museo, Alfred Wild, Gartner Torres y Diners.
Otro atractivo cultural de la ciudad lo constituye la serie de manifestaciones musicales que tienen escenario en teatros como el Colón, Camarín del Carmen, Colsubsidio, Jorge Eliécer Gaitán, en el auditorio de la Biblioteca Luis Angel Arango, pero también en espacios abiertos como el Parque Nacional donde cada domingo la Banda Nacional y, eventualmente, las orquestas Sinfónica o Filarmónica de Colombia, regalan a los asistentes con melodías de corte clásico o popular.
En los museos, iglesias y conventos está también impresa la huella del arte de nuestros ancestros y de artistas de las más diversas nacionalidades que han hecho importantes aportes a la cultura colombiana.
Un museo que no debe dejar de visitar es el del Oro, localizado en pleno centro de la ciudad, que contiene 36.000 piezas de orfebrería la más grande colección de su género en el mundo- elaboradas por indígenas de todas las regiones del país.
La Quinta de Bolívar, rodeada de pinos y eucaliptos, donde pasó buena parte de su vida el Libertador, es otro lugar que amerita una visita. Le siguen en importancia la Casa de Policarpa Salavarrieta, el Panteón Nacional, la Casa de la Moneda, el Museo Arqueológico y el Museo de Arte Religioso.
Y si está en Bogotá en compañía de sus hijos, no los prive de un paseo por el Museo de los Niños, un agradable y didáctico acercamiento con el mundo de la electrónica, la computación y la ecología.
Si bien más de 20 museos están permanentemente abiertos para los visitantes, 18 salas de teatro una de las actividades culturales más fuertes de la capital- recrean cada año sus temporadas con obras de los clásicos o de autores contemporáneos. La prolífica actividad teatral de la ciudad ha sido premiada en los más diversos escenarios del mundo y puede decirse que cada grupo, cada asociación actoral, es una fuente creadora que ha engrandecido la historia del teatro colombiano.
Otros sitios de interés para conocer son el Jardín Botánico que recoge toda la riqueza de la flora nacional-, el Planetario Distrital, el Observatorio Astronómico y el Cerro de Monserrate, uno de los símbolos de la ciudad.
Miles de ciudadanos visitan cada año este cerro ubicado a 3.190 metros sobre el nivel del mar, y desde su cima es posible apreciar la mejor panorámica de Santafé de Bogotá.
A Monserrate se llega por teleférico o funicular luego de un recorrido que tarda tan solo seis minutos desde la estación de salida hasta la cumbre, aunque hay quienes prefieren hacer el ascenso a pie. Allí se encuentra el imponente santuario donde se venera la imagen del "Santo Cristo Caído", a quien se atribuyen incontables milagros.
Así mismo el cerro ha sido acondicionado con dos restaurantes de primera categoría que ofrecen comida típica e internacional, una pequeña plaza de toros, un mercado artesanal y un parque indígena.
Aún hay más para hacer en Bogotá. Nadar, esquiar en el agua, cabalgar, jugar golf o simplemente descansar mientras disfruta un coctel de frutas tropicales, una apetitosa cena o un trago fuerte, son actividades que se pueden realizar en los más distinguidos clubes de la ciudad. Déjese invitar por un socio de cualquiera de los clubes campestres ubicados al norte o a las afueras de Bogotá y disfrute de la exclusividad que le ofrecen. Si se decide por un día de descanso en la sabana y le gusta la equitación, contáctese con el Club La Hacienda -localizado en Cajicá-, que ofrece cabalgatas con la orientación de expertos guías.
Además de ser un centro cultural y recreativo, Santafé de Bogotá es también núcleo de las más diversas actividades de negocios. Un apretado calendario a lo largo de todo el año hace aún más dinámica la vida de la ciudad.
Pasadas las festividades navideñas, enero se abre con la temporada taurina. En la Plaza de Toros de Santamaría alternan las más importantes figuras del toreo de todo el mundo, espectáculo al que acuden miles de aficionados a la fiesta brava.
Colombian Shoes and Leather Goods Fair, el máximo evento de la industria del cuero en el país, convoca en febrero a los fabricantes y empresarios de este renglón económico a nivel nacional e internacional ; mientras, en marzo el sector hotelero, turístico y las empresas de aviación viven su feria en la Vitrina Turística de Anato, donde participan al menos 25 países.
Abril llega con la Feria Internacional del Libro que se realiza cada año en Corferias y con el Festival Iberoamericano de Teatro, quizás la más completa y grandiosa expresión del arte dramático en Latinoamérica. Al festival acuden más de 40 grupos tanto del mismo continente como de los más alejados países, que en todos los teatros de la ciudad y en espectáculos callejeros presentan al público sus mejores obras.
A mediados del año -finales de julio y comienzos de agosto- el certamen más importante lo constituye la Feria Internacional de Bogotá, en la que los países participantes exhiben los últimos adelantos en áreas como la tecnología, la computación, el hogar, la oficina, etc.
Proflora, Expociencia, Compuexpo, Expo-confort, Agroexpo y la Feria Internacional del Automóvil se toman el segundo semestre, para cerrar el año con una de las más hermosas actividades turísticas de la capital : Expoartesanías, un gigantesco mercado artesanal, muestra del folclor, el trabajo y el talento de los colombianos, que se realiza en Corferias durante el mes de diciembre.
Si aún le queda tiempo, asista al concierto de un artista internacional -cada mes contamos con la visita de por lo menos dos cantantes de moda-, vaya de compras, tómese un café acompañado de la charla amena de un "cachaco" -así se les denomina a los bogotanos de pura cepa- o simplemente camine por las coloniales calle de La Candelaria, la Zona Rosa o las inmediaciones de su hotel. Así podrá llevar con usted una buena parte del expíritu de la ciudad.
Tomado del Libro Para Usted Bogotá