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Tuteo: costumbre hecha "ley"

Pese a la existencia de reglas de urbanidad y buenos modales, el tuteo sigue siendo para muchas personas una cuestión muy subjetiva.


No es difícil encontrar al hijo que tutea a la madre o al padre, al estudiante que se iguala a su profesor y, en el menor de los casos, al subalterno que busca un trato confiable y cómodo en la rutina diaria con su jefe. ¿Qué será.? ¿Es tal vez una discusión arcaica que ha recaído en la rápida excusa de experimentar un sentimiento de confianza o familiaridad?
Bueno, lo cierto es que el "tuteo" ha declarado una guerra en la que el "usted" levanta su bandera blanca para no morir.
¿Es una tendencia dominante dentro de nuestra lengua y sociedad que se ha convertido en una cultura o falta de educación?
Bueno, ni lo uno ni lo otro. El licenciado Gilberto Toro, investigador social del Ministerio de Desarrollo Social, enfatiza en que el "tutear" no es una cultura ni un problema de falta de educación propiamente, sino una modalidad que forma parte de nuestra cultura.
"No sabemos diferenciar entre el tratar a una persona de "usted" o "tú", por lo que pareciera ser una falta de educación; sin embargo, lo que sucede en realidad es una transmisión de aceptación a el entrar en confianza y una disposición a romper con lo formal", agregó.
En la actualidad, una kilométrica distancia se plantea entre el "usted" y el "tú", el cual sintoniza más con el mundo moderno que intenta liberarse de tanto convencionalismo.
No podemos generalizar, pues a pesar de esta tendencia, a muchas personas no les resulta fácil elegir el tratamiento adecuado. Algunas parecen tener un código privado inconsciente que les "dicta" qué opción tomar en cada nueva relación, pero otras sufren constante incertidumbre en las mismas situaciones, hasta el extremo de que en relaciones no muy definidas son capaces de usar el "tú" y el "usted" con la misma persona.
También las hay que, no pudiendo soportar tanta indecisión entre elegir uno u otro, deciden evitar el problema no dirigiendo la palabra a nadie.

Más que un quebranto dentro del comportamiento y el nivel de educación de la persona, la disyuntiva radica en una falta de educación de los panameños para utilizar ambos términos en un momento determinado, según explica el sociólogo.
Este mal manejo del "usted" y el "tú" tiene su influencia en las relaciones de padres e hijos en casa.
Toro manifiesta que existen padres de familia que creen que se van a acercar más a sus hijos aceptando un tuteo y que están más preocupados en manifestarles su condición de amigo más que de padre.
Existe el enfoque del mal uso de la autoridad que puede darse entre el adulto y el menor, buscando el "usted" como una forma de imponer autoridad y no para mantener una relación de respeto.
La sociedad se enfrenta a una tremenda confusión. El "tuteo" obedece, en cierta medida, a la no consideración de la experiencia, la formación, el título, la capacidad, etc. de un adulto frente al joven. Además, involucra una resistencia a demostrar o manifestar superioridad ante otros.
Tecnológicamente la polémica también tiene una explicación, pues, sumergidos en un mundo globalizado, el tecnisismo nos rodea, llevándonos a relacionarnos más con máquinas que con seres humanos en nuestra vida diaria.

"Más vale la educación en la boca que los diplomas en la pared" es la frase que recuerda la licenciada Penny de Henríquez, especialista en etiqueta y protocolo, al referirse a este tema y al coincidir en que la costumbre de "tutear" debe ser regulada dentro del hogar.
Henríquez hace referencia a otro desacertado hábito al que denomina "la ley del mamiteo" o las palabras cariñosas.
Describimos en este sentido al panameño de carácter grosero y un perfecto economista en sus saludos, pero cariñoso de nacimiento.

 
Pues, nunca hace falta dentro de un almacén quien al pie de la puerta te recibe con un "¿ya te atienden, mami?" y de allí en adelante el "mi cielo", "mi reina", "mi corazón", "mi vida", y expresiones parecidas serán lo que más se escuche.
Ni hablar cuando se llama a una dependencia del gobierno, lo más seguro es que le digan "no mi cielo, el señor González no se encuentra"; y si continúa, seguirán las palabras cariñosas.
Si la persona es algo mayor, pasará a ser "tía", y si es todavía más vieja, se convierte en "doñita".
Penny describe la situación como una fiebre de "no decir simplemente señora", como se debe actuar con toda persona femenina que se tenga que atender, a menos que tenga 15 años.
Las ramas del árbol siguen creciendo, pero lo más importante es establecer el límite del "tuteo" en contraposición con el respeto que se establezca entre dos personas.
  • No es correcto tutear a una persona que no conocemos.
  • Utilice siempre el "usted" hasta que el propio interesado le indique lo contrario, ya sea en relaciones sociales o laborales.
  • No hay diferencia de género para la utilización del "usted".
  • Entre los jóvenes está más admitido el tuteo.
  • Es mejor pecar de exceso de educación que pasarse de grosero.


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239636
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América