En un acto muy poco difundido, la Comisión Europea, reunida en Bruselas, resolvió esta semana dar su aval al principio del precio único del libro para los socios de la Unión Europea, una idea que los países latinoamericanos vienen discutiendo desde hace años.
La comisión endosó el precio único en un caso específico, el del comercio entre Austria y Alemana, pero sus implicaciones van mas allá, según Xavier Vidal Folch, experto en la economía del mercado común.
El matutino El País de Madrid publicó en un artículo que la decisión "sentó el precedente de que el libro no es solo un bien económico sujeto a las reglas generales de la competencia, sino, sobre todo, un bien cultural, cuya comercialización debe atender prioritariamente a otras reglas, las de la diversidad cultural".
La importancia de la decisión de los comisionados europeos también fue destacada por el escritor y expresidente de Colombia, Belisario Betancur, que la semana pasada abrió el XV Encuentro sobre la Edición en Santander. "La libre circulación del libro en Iberoamérica y España es una decisión más política que económica, y yo me hago ilusiones para la próxima cumbre de La Habana," reflexiono Betancur, versando sobre la posibilidad de que en la próxima cumbre, que se celebrará en noviembre, los presidentes y jefes de Estado y de Gobierno pongan definitivamente en marcha, salvando las trabas burocráticas, la libre circulación de libros en Iberoamérica y España.
La acción de la comisión coincide con el anuncio de un nuevo Premio Internacional de Novela patrocinado por seis prestigiosas editoriales encabezadas por Alfaguara de España. El premio será inaugurado en la próxima Feria Mundial del Libro que se realiza todos los años en octubre en la ciudad alemana de Francfort en el Rhin.
Aunque el premio no tiene dotación económica, la novela que obtenga el galardón se publicara en todo el mundo, dejando abierta también la posibilidad de que se publiquen las restantes obras seleccionadas.
El anuncio del nuevo premio fue aplaudido por Roger Straus, presidente de la editorial Farrar, Straus & Giroux, que publica las traducciones en ingles de Carlos Fuentes y Gabriel García Márquez, entre otros, y es considerada la primera editorial en beletristica de Estados Unidos.
"Una de las importantes virtudes de este premio es que estimulará la difusión de buenas traducciones, cosa esencial para un mundo cada vez más "globalizado"," pronuncio Straus.
En esto estuvo de acuerdo Juan González, director general de ediciones generales del Grupo Santillana. "A las editoriales nos une el deseo mutuo de superar las fronteras y romper con los nacionalismos que rodean al mundo editorial, que ha pecado de exceso de provincialismo y localismo sobre lo que se hace en el resto de los países", señaló González.
Las editoriales que se han unido en patrocinar el premio que tendrá carácter anual son Carl Hanser de Alemania, Mondadori de Italia, Gallimard de Francia, Penguin del Reino Unido y Estados Unidos y Compañía de Letras de Brasil, además de Alfaguara.
Ya la editorial española presentó la ultima novela del escritor José María Guelbenzu, "Un peso en el mundo" que se publicó el pasado mes de febrero.
La novela de Guelbenzu que será representada en una versión teatral en el próximo Festival de Otoño de Madrid, "es una novela muy internacional, habla de problemas universales que pueden entenderlos por igual españoles y extranjeros", explicó González.
Los otros títulos con los que competirá el próximo otoño la novela Guelbenzu, que desde su salida al mercado en el pasado mes de febrero ha vendido unos 20,000 ejemplares, son: Irrlichterloh de "Arno Geiger, que presenta la editorial alemana Hanser; la obra Musungu Jim and the great chief Tuloko, del escritor Patrick Neate, de la editorial Penguin; la candidata de la editorial francesa Gallimard es "Un revenant" de Nicolas Michel; la italiana Mondadori presenta "Lacrime impure (il gesuita perfetto), de Furio Monicelli, y la editorial brasilena Companhia das Letras presenta la obra "As Iniciais" de Bernardo Carvalho.
Un comité de lectores de cada una de las editoriales se encargará de elegir la novela ganadora, con la condición de que cada miembro del comité no podrá votar al candidato de su propia empresa. Una vez seleccionada la obra ganadora, cada editorial la enviará al resto de las firmas y de entre todas las novelas seleccionadas saldrá la ganadora.
En tanto, la acción de la Comisión Europea representó una tajante derrota para el enérgico comisario de la Competencia, Karel van Miert, quien pretendía abrir un procedimiento de infracción al considerar que los acuerdos entre libreros y editoriales de Austria y Alemania, en virtud de los cuales se establece un precio fijo para el libro desde hace prácticamente un siglo, atentaban contra la libre competencia en el mercado común.
"Van Miert sostuvo que su propuesta no afectaba a las decisiones internas de los Estados miembros", informo Vidal Folch, "sino solo al comercio transfronterizo entre dos Estados de la Unión, aunque si su propuesta prohibicionista del precio único se hubiera impuesto se habría establecido un claro precedente para prohibir el precio fijo en el interior de los mercados nacionales de los 15 miembros del mercado. Para Miert, el precio único supone una práctica restrictiva de la competencia completamente inaceptable".
Frente a esta posición, el comisario de Cultura, Marcelino Oreja, un ex ministro de Relaciones Exteriores de España, aun reconociendo que el precio fijo supone una limitación de la competencia, sostuvo que hay otros valores incluso superiores, como el de la diversidad cultural, que conviene salvaguardar, según impone el Tratado de Amsterdam en su articulo 151.