T ras el fallecimiento de la princesa Regina de Habsburgo, la iglesia parroquial de St. Pius, junto al lago Starnberg, Poecking, Alemania, se llenó de nobles.
Duques y demás personajes de varias casas europeas le dieron el último adiós a esposa del archiduque Otto de Habsburgo, jefe de la Casa Imperial y Real Austrohúngara, quien falleció el pasado 3 de febrero en la localidad alemana de Pöcking, a orillas del lago Starnberg, a los 85 años de edad.
Allí estuvieron Francesca de Habsburgo-Lorena hija del barón Thyssen-Bornemisza y esposa de Carlos de Habsburgo-Lorena, el duque Franz de Baviera, el archiduque Jorge de Habsburgo, Michaela y Gabriela de Habsburgo, Eilika von Oldemburg y Eleonore e Ildiko de Habsburgo, entre otros nobles.
“Mi madre fue un modelo para todos nosotros, con su muerte se pierde una gran personalidad que ha influido en nosotros a través de su fe inquebrantable y su visión positiva de la vida”, declaró su hijo mayor, Karl de Habsburgo.