Sin embargo, en Panamá, salvo en algunos poblados del interior con temperatura un poco baja, no hace falta llevar un abrigo, al contrario, muchos quisieran andar con un abanico portátil para combatir el calor.
Pero aunque no tengamos un clima frío para lucir los glamorosos abrigos que vemos por televisión y cine en las calles de Nueva York, en algunas oficinas los empleados requieren de un abrigo para calentarse, ya que los sistemas de aires acondicionados se programan a su máximo nivel.
Trabajar en las oficinas sin un abrigo es casi imposible, por lo que es común ver tanto a hombres como a mujeres con ‘jacket’, abrigos, o simples chaquetas de algodón o lana que les protejan un poco del frío.
No obstante, aunque sea una pieza sólo para protegerse del frío, debe tratar de que ésta no le reste a su imagen y haga que parezca un disfraz.
El abrigo debe ser un aliado de la moda que refleje su estilo, personalidad y hasta buen gusto.
Actualmente en el mercado puede encontrar una gran variedad de estas piezas, a diversos precios y en diferentes estilos para combinar con su ropa.
Las chaquetas que acompañan a tu pantalón o a tu falda se llevan según sea tu elección, aunque hay algunos tips a considerar:
- Entalladas, muy escotadas o cerradas hasta la altura del cuello quedan bien con pantalones rectos tipo sastre.
- Las chaquetas con fajones o recogidos en la cintura, ya sean manga larga o tres cuartos, acentúan en los juegos de faldas.
- Se pueden combinar con corbata o con pañuelo. Con hombreras o sin ellas.
- Lo más “in” esta temporada son las simulaciones de cuero, e impermeables con brillo, en colores fuertes y llamativos.
Y, cuando le dijeron que era cáncer su reacción de mujer inteligente y valerosa no se hizo esperar.
"Yo dije: ¿qué hago llorando? Llorando no remedio nada. ¡Tengo que actuar! De eso depende mi vida", expresó Elisia con gran seguridad en sus palabras. Confió en Dios y enfrentó su circunstancia.
Acerca de lo que sintió durante los tratamientos compartió que: "las sensaciones fueron horribles. También los efectos secundarios, claro, sin contar el efecto principal, que fue mejoría progresiva,: Me quedé sin cabello, sin cejas, sin pestañas...".
"Sentía morirme, pero yo sabía que ese malestar era pasajero, que iba a salir de ese cuadro", puntualizó esta sobreviviente del cáncer de mama y concluyó su testimonio haciendo énfasis en que: "Son muy importantes la fe, la familia y los amigos para hacerle la batalla al cáncer".