A la hora de escoger un cepillo, prefiera el de cerdas de seda u otras fibras naturales, redondeadas en la punta y montadas sobre base de caucho.
En cuanto a tipos de cepillos, el mercado europeo los ofrece con pelo de jabalí, perfectos para cabellos frágiles y delgados, o con cerdas de madera, especiales para cabellos rebeldes.
Reserve los cepillos de cerdas artificiales para ordenar el cabello mientras utiliza el secador y haga a un lado los utensilios metálicos, pues pueden actuar desfavorablemente sobre su cabello.
Es muy importante mantener limpios los cepillos; de lo contrario pueden convertirse en un campo generador de microbios. Para evitar esto, lávelos una vez por semana en agua jabonosa, enjuáguelos perfectamente y séquelos.
Le aconsejamos tener dos cepillos diferentes, uno para peinarse y otro a manera de "limpiador", que actuará como rastrillo, frotando y sacando las impurezas y restos de cabello que podrían afectar su salud.
El cuero cabelludo es la capa de la piel en donde tiene lugar el nacimiento del cabello.
En muchas ocasiones sufre de resequedad debido a la utilización de productos químicos, efecto que se manifiesta bajo la forma de una ligera descamación de las células superficiales, acompañada de picazón.
Las ventajas es que disimulan imperfecciones, ojeras y las zonas rojas.
Los nuevos productos cosméticos contienen una serie de pigmentos que están especialmente tratados para resistir condiciones adversas, como el agua, el sudor y el calor. Éstos son los principales enemigos del maquillaje y los responsables de que se deteriore.
Sus fórmulas permiten una mayor difusión de la luz y hace que las imperfecciones se difuminen.
Se adaptan a las diferentes necesidades de la piel, controlando la producción de sebo y proporcionando un acabado mate muy natural.
Así que, si eres de las que se pasa el día y, después, aprovechas la noche hasta el final, ésta es tu elección.
Elige un tono similar al color natural de tu piel, ya que los colores claros dan un aspecto artificial y los oscuros envejecen.
Házte una prueba en el rostro, sin maquillaje alguno, en las zonas con una tonalidad homogénea, como las mejillas o el mentón.