Hay que estar bien alerta para no perder el hilo de la trama en “Tuvo que chocarnos un asteroide (para que los hombres y las mujeres nos pusiéramos de acuerdo)”, que está en cartelera en el Teatro en Círculo.
En realidad, como afirma su director, Renán Fernández, en esta producción de Cultura Escénica son tres los argumentos. Eso no es nada: “se cruzan en tiempos distintos y en momentos aún más distintos...Tres obras bastante distintas entre sí, son contadas a la vez y, en un momento determinado, los personajes de cada una coinciden y deciden pasar su respectivas dimensiones de la ficción para conocerse e intervenir en la historia de los otros”.
Nada como verse en el espejo del otro para entenderlo. De eso se trata en parte.
En esta pieza, que con otro nombre (más corto), pensó estrenar en 2012 Edgardo Molina García, sucede lo impensable: las mujeres se quedan mudas. Los hombres son, lo admiten ellos mansamente, “lobos domesticados”.
Para ser un experimento teatral, como lo denominó, le ha ido bien. Hace reír, reflexionar y llena el Teatro en Círculo. Estará en cartelera, con un elenco de 17 profesionales, hasta el 30 de septiembre.