"Si bien el estudio puede ser de una gran ayuda para los "arquitectos playeros", también resultará útil para determinar la estabilidad de muros de contención según los materiales que retienen", comentó uno de los científicos.
"Este estudio y los que continúen analizando este tema, podrían tener importantes implicancias para quienes están preparándose para enfrentar desastres naturales, como un huracán, donde el agua avanza por la superficie terrestre", explicó el físico Arshad Kudrolli.
"Nuestro estudio es un primer paso, en cierto sentido, en un intento por comprender cuál es el ángulo más estable en el que es posible construir, por ejemplo, un muro de contención.
Y si llegara a fallar, a dónde terminaría todo ese material, o qué cantidad de tierra se perdería", detalló Kudrolli.
"Además de lo relativo a los castillos de arena", dice Kudrolli, "al estudiar la Física de los materiales granulares se abordan problemas relativos a la separación de los materiales que forman pastas con el agregado de líquidos, a la manera en que se deslizan o desplazan los residuos".
Los experimentos de los investigadores de Massachusetts demostraron que, cuando una construcción de arena se desploma, la causa no es la caída de granos aislados, sino la caída de un bloque. Esos bloques tienen medidas características o por lo menos presentan elementos comunes en lo relativo al largo.