El maestro Jorge Ledezma Bradley tuvo incontables razones para estar contento la noche de este miércoles 1 de octubre. Luego de tres días de ensayos para la primera función de gala de la Orquesta Sinfónica Nacional. Más de 700 personas esperaban que se corriese el telón y escuchar una vez más, el trabajo de 64 músicos que integran la agrupación.
El maestro y sus muchachos ensayaron días antes en el teatro, un teatro que ha sido testigo de grandes y memorables acontecimientos y que espera calladamente que se le brinde la oportunidad de ser el espacio más importante de la cultura panameña.
"Cuando hay cosas que no salen, uno mismo tiene que revisarse", dijo Ledezma Bradley un día antes de la presentación, luego de finalizar la práctica. Fue el martes, y ese día se tuvo que levantar a las tres de la madrugada a estudiar el porqué la pieza no salía como él requería.
El día del evento, el público de variadas edades ocupó la platea, la luneta, los palcos y la galería, mientras que los instrumentos no paraban de ejecutarse, pero detrás del telón.
El repertorio fue celosamente escogido por el director de la Orquesta. La primera pieza que se interpretó fue ejecutada en la inauguración del Teatro Nacional hace cien años: La marcha patriótica de Narciso Garay. Luego hubo espacio para los clásicos de Schubert, Rossini, Puccini, Verdi, Mozart, entre otros.
Panamá presente.
Además del tema de Garay, se recordó a otros panameños que dejaron huellas en la composición, como Roque Cordero, Ricardo Risco Cortés.
Las notas de la Orquesta fueron acompañadas por tres voces destacadas del canto lírico, el tenor Raúl Tapia, el barítono Ricardo Velásquez y la soprano Nicole Puga, quienes interpretaron varias óperas en solos, en dúos y en tríos.
El concierto también incluyó la participación de agrupaciones corales que cantaron Te deum del centenario 2003; coro y orquesta , compuesta para celebrar el centenario de la República.