El especialista alemán en ingeniería y bioacústica Gerhard Jahns se ha propuesto descifrar el lenguaje de las vacas lecheras, pues cree que entendiendo su "idioma" se pueden prever sus enfermedades, molestias o necesidades y, en consecuencia, mejorar su rendimiento.
Jahns explicó a EFE que ha logrado identificar hasta ahora siete mensajes diferentes en el espectro de los mugidos -entre ellos el hambre, la sed y la presión de la leche en la ubre, así como el deseo de apareamiento-, pero está convencido de que hay más.
"Identificar a tiempo determinadas enfermedades, molestias o necesidades físicas que las vacas expresan a través de mugidos de diferente tono e intensidad podría contribuir a aumentar la productividad en las explotaciones ganaderas e incluso en los camiones que transportan a estos mamíferos", indicó.
Los mugidos y la voz humana presentan analogías que llevaron a Jahns a interesarse por el "lenguaje" vacuno, ya que la voz se convierte en palabras en el caso de los hombres cuando el aire llega a la boca y los labios, pero en su origen es la expresión de una necesidad comunicativa.
"El objetivo del experimento es detectar a tiempo y de la manera más exhaustiva posible molestias del animal que pueden influir en su comportamiento y productividad", señaló Jahns.