Variedades

Un deseo con poder de sanación


Los muchachos del popular programa humorístico "La Cáscara", Gabriela Gnazzo, de "De Noche con Gaby Gnazzo" y el ballet del Champions Bar del Marriott, se encargaron de poner el broche de oro, al máximo deseo de Abdel Pinzón, un niño chiricano de doce años de edad, que padece de un "linfoma de no hodgkin" y que aunque sólo ansiaba un videojuego, recibió la sorpresa de su vida, la semana pasada, en un repentino viaje a la ciudad capital.
Abdel proviene de una familia humilde del rincón del occidente chiricano, colindando con la frontera con Costa Rica. Ni él ni los suyos conocían las beldades de nuestra ciudad capital, porque cuando venían a Panamá, sólo visitaban la Caja de Seguro Social, para su habituales quimioterapias y de allí, retornaba a las tierras altas chiricanas.
Así, fue referido por trabajadores sociales a la Fundación Pide un Deseo, que lo convirtió rápidamente en el NiñioDeseo No. 54 y lo trajo, junto a su familia, sus padres Noel Pinzón y Nilka Caballero, así como con Geraldín, su hermanita, para que disfrutaran de unos días mágicos, que definitivamente le llevaron felicidad al pequeño convaleciente. Todo era una gran sorpresa y fue planeado con entusiasmo por mucha gente que había expresado su deseo de cooperar y como de cumplir deseos se trata, el asunto salió a las mil maravillas.
Los Pinzón fueron hospedados, como huéspedes especiales en el hotel Marriott. En complicidad con "Pesantes" se les dio un interesante recorrido por los puntos turísticos de la ciudad, El Canal de Panamá, las ruinas de Panamá Viejo y el paseo terminó en Mi Pueblito, donde cenaron en Centolla. La expresión de alegría del rostro del pequeño era inexplicable, dijo estar "superfeliz" y físicamente no podía verse mejor.
"A veces por vivir tan lejos, no sabemos lo grandioso que es nuestro Panamá, dijo su padre, el Sr. Noel, luego de conocer junto a su esposa e hijos, sitios que según él, sólo habían podido escuchar hablar antes por noticias". Esto le ha devuelto la felicidad que hace buen rato no brillaba en él y de seguro le ayudará en la terapia de su tratamiento, dijo la madre.
Como a Abdel le encantan los deportes, lo llevaron a conocer el nuevo Estadio Nacional y presenció el partido inaugural. Pero eso no fue todo, la misma presidenta de la República, Mireya Moscoso, le firmó una pelota de béisbol que le quedará de recuerdo para siempre. Algo que Abdel calificó como "espectacular".
Como Abdel es fans de Gabriela Gnazzo y de "El Panameño" de "La Cáscara", todos ellos lo acompañaron en un fascinante almuerzo, en el que también participó el ballet de Champions Bar, que con una enérgica y colorida coreografía, se ganó el aplauso del homenajeado y de todos los presentes.
La gente de La Cáscara le trajo muchos regalos, Rolando Starling ("El Panameño") le entregó el juego de video (su principal deseo), mientras Gaby y otros medios lo entrevistaban y de todas partes surgían los flash de las cámaras que buscaban fotografiarlo, como toda una estrella de Hollywood.
Sus ojitos brillaban, la emoción era inminente y fascinado, comió al lado de sus figuras televisivas favoritas.
Su madre calificó el suceso como una bendición de Dios, cargada de felicidad para su hijo.
Lo mejor es que Abdel ha respondido muy bien a las quimioterapias. "El siempre fue un niño muy chispa, alegre e inteligente. Ahora ha vuelto a sonreír como antes", expresó su padre.
Y es que Abdel siempre fue un muchacho saludable, hasta hace sólo unos meses (en abril), cuando luego de quejarse de constantes dolores estomacales, se le diagnóstico la terrible enfermedad. Sin embargo, los doctores le han dado un ochenta por ciento de posibilidades de mejorar completamente. Por lo pronto, él sigue estudiando con ahínco, ya que desde pequeño demostró habilidad para los estudios. De hecho actualmente es un alumno becado y cursa el primer año de secundaria en el Primer Ciclo de El Progreso, en Chiriquí.
Con mucho esfuerzo, sus padres le habían comprado un jueguito de video, pero se le dañó con el tiempo y él deseaba otro, pero los recursos económicos no le permitían a la familia abarcar tanto y sólo les alcanzaba para los alimentos. Hoy su sueño se ha hecho una feliz realidad, porque no sólo se llevó su moderno videojuego, sino una verdadera experiencia inolvidable, que le devolvió la sonrisa perdida a este niño chiricano, que pese a su enfermedad dijo sentirse muy bien, porque con la ayuda de Dios y con tanto agasajo, han desaparecido sus males y como él mismo dijo, luego de saborear su postre: "ya se me quitó todo eso". Y es que su buen ánimo es tierra fértil para grandes milagros.


fecha edicion
old id
70060
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América