Smart pretendía que esta fiesta destacara el papel de los padres en la sociedad, especialmente aquellos como su progenitor, que cumplían el rol de padre y madre a la vez. Pero, su propuesta, que señalaba al 5 de junio como día clásico de los padres, no tuvo muchos adeptos y fue olvidada.
¿Por qué si las madres ya tenían su día, los padres no podía tener también su fecha clásica?
Esto se preguntó Harry C. Meek, presidente del Club de Leones de Chicago, Estados Unidos, quien siguió trabajando en la idea de congratular a los padres. En 1915 el proyecto contó con luz verde, aunque se sugirió que cada familia decidiera celebrar o no el día.
En 1972 se estableció, por fin una fecha oficial para el día del padre en EU. La celebración se esparció rápidamente a Europa, América Latina, África y Asia y se institucionalizó el día del padre para el tercer domingo del mes de junio.