Desde su compromiso con la Princesa Victoria de Suecia, Daniel Westling inició una vida llena de primeras veces.
Su debut fue en un acto oficial junto a su prometida con motivo de la celebración del santo de la heredera que como todos los años ha festejado en el patio del Palacio Real de Drottningholm en Estocolmo.
Pero, por más que Daniel trató de hacer lo mejor posible no lo logró y su participación fue calificada como un estreno de bajo perfil. De acuerdo con la tradición, la Princesa Victoria subió sola a un pequeño estrado, desde donde presenció la actuación de las bandas de música del Ejército y de la Guardia Real. A escasos metros de ella, a su espalda, Daniel -elegantemente vestido con traje y corbata- se mantuvo en un discreto segundo plano junto a su futura suegra, la reina Silvia, con quien se le vio charlar e incluso reír en alguna ocasión. Finalizada la música, la homenajeada se acercó a saludar a sus admiradores y a recoger ramos de flores entre el público, mientras Daniel y Silvia permanecían al margen. Sólo cuando hubo finalizado el acto en sí, la Princesa Victoria y Daniel se unieron sonrientes para dar un paseo juntos por palacio. Ni el rey Carlos XVI Gustavo ni los Príncipes Carlos Felipe y Magdalena asistieron al acto, debido a diferentes compromisos.