Superman reflejaba una certidumbre moral que ya no existe. Con Batichica reinventada como una lesbiana, el Hombre Araña envuelto en problemas personales y los X-Men presentados como una parábola de opresión científica de las minorías, el superhéroe cómico chapado a la antigua parece haber sido desterrado.
Cuando Superman apareció por primera vez en la década de 1930, era para muchos un símbolo de patriotismo y heroísmo puro en un mundo cada vez más frágil.
A medida que se aproximaba el cataclismo de la Segunda Guerra Mundial, los niños podían refugiarse en la noción simple de un Hombre de Acero que podía detener a cualquier enemigo.
Hoy, estamos en medio de una oleada de éxitos para versiones de cine de héroes de las historietas. El Hombre Araña y los X-Men han resultado triunfos de taquilla. Y los personajes se muestran muy sintonizados con el espíritu de los tiempos.
Se unen al sentimiento arrollador y global de incertidumbre, ejemplificada por la interpretación que hace Tobey Maguire de Peter Parker.
Es el protagonista del Hombre Araña, cuyas crisis de vida personal y existenciales se vuelven tan serias que sus poderes empiezan a disminuir y decide renunciar al negocio de los superhéroes.
Bluebeetle es uno de varios personajes que reflejan la diversidad étnica de EE.UU. El adjetivo "caricaturesco" es normalmente usado para expresar una burda simplificación, y sin embargo ahora estamos acostumbrados a ver a superhéroes de tiras cómicas ricos en complejidad y que reflejan la diversidad de una sociedad multicultural.
Danny Fingeroth, un ex editor de grupo de las tiras cómicas del Hombre Araña y autor de Superman on the Couch: What Super Heroes Really Tell Us About Ourselves and Our Society, ("Superman en el Diván: lo que los superhéroes realmente nos dicen acerca de nosotros y nuestra sociedad"), sostiene que los personajes de las historietas han cambiado para reflejar la sociedad a través de los años.
"Hasta probablemente finales de la década de 1960 todo el mundo era anglosajón protestante blanco y "neutral". Incluso si tenías una escena callejera en Nueva York o Chicago, todo el mundo era blanco.
"El movimiento hacia el realismo se originó en Stan Lee y sus colaboradores en la firma Marvel Comics de la década de 1960. Ellos agregaron personajes negros, personajes hispanos. Y con eso vino un intento por tener personalidades y reacciones más realistas frente a las cosas".
Un giro a los súper héroes
Hasta los "súper seres humanos" han tenido que ser reinventados para lograr la aceptación del público. Las personas se interesan más por sus problemas personales que por sus poderes.