Dicen que las personas cuando se asustan corren más rápido de lo que normamente lo harían.
Según algunos estudios, cuando se sufre un gran susto se corre tanto que no se sabe de dónde se sacan las fuerzas. La velocidad también sólo es cuestión de práctica...
Un dato interesante es que los atletas al correr deben llevar, desde tiempo previo a la carrera, una buena alimentación, una rutina de ejercicios, mucha práctica y, algo curioso, es que deben también recordar los sustos más grandes que hayan tenido.
Al practicar un deporte vas creando condición de resistencia y la capacidad de almacenar oxígeno en tus pulmones, cuando esta reserva se va agotando, la velocidad disminuye, ¡y es entonces cuando el recordar algún susto puede hacer ganar una carrera!
López enfatiza que: "es importante que las reglas de la casa sean claras y directas y que el niño sepa desde el principio las consecuencias de pasarlas por alto. Y que se cumplan".
Recalcó la psicoterapeuta que es necesario que padre y madre trabajen en equipo: "Ambos deben estar de acuerdo en la disciplina de los hijos. Ninguno debe desautorizar al otro en frente del niño".
Si el niño ve que le funciona montar un espectáculo, usará esa estrategia cada vez que le plazca para alcanzar sus objetivos y crecerá pensando que manipular es válido en todos los escenarios de la vida. A la larga, puede pagar las consecuencias de esta errónea concepción, producto de que no se le enseñó desde temprano que la manipulación es una demostración de irrespeto hacia las demás personas, porque se les trata como objetos, no como seres pensantes y que tienen derecho a discrepar, objetar y pedir respeto para sí y las reglas sociales.