Variedades

Un hombre de familia


Sencillo, humilde, servicial y amante del trato con la gente, así se define José Miguel Alemán, quien aspira a ser la figura presidencial del arnulfismo. Aprovechamos la visita que realizó a las instalaciones de Editora Panamá América para conocerle un poco más, no como político, sino como ser humano. He aquí lo que nos contó.

El tipo de mujer que dilata las pupilas de sus ojos azules es la trigueña. Describe a su esposa Vicky como una trigueña muy bella, ella fue reina de la Feria de Veraguas. Confiesa haberse enamorado desde el primer momento en que la vio en una fiesta. Vicky era amiga de su hermano menor, al día siguiente la llamó y salieron. En ese entonces, él tenía 22 años y ella 17. Hoy llevan 20 años casados y tienen 2 hijos: Miguel de 15 años y José Felipe de 11.
Nació en la clínica San Fernando el 8 de mayo de 1956. Le gusta conversar con las mujeres porque considera que son un polo atractivo para el sexo masculino. "Las mujeres deben permitir que el hombre haga su vida y apoyarlo, e igualmente el hombre debe apoyar a la mujer y dejarla que haga su vida.".

En su visita, Alemán estrechó la mano de los varones y saludó con un beso a las damas. La piel de su rostro era muy suave. Él atribuyó la tersura de su piel a los genes de su madre.
Su mayor problema, afirma, es que tiene la piel "suavecita", pero la barba le crece muy rápido por lo que tiene que afeitarse hasta dos veces en el día, lo que califica como una "esclavitud".

 
Se siente cómodo vistiendo jeans y camisa de manga corta, últimamente usa mucho el color morado. Cuando fue Canciller de la República, buscaba la ropa más elegante que podía, para dejar bien representado a nuestro país. Él mismo escoge su ropa con algo de ayuda de su asesora de modas: su esposa Vicky. En total tiene 14 trajes.

Su infancia y adolescencia fueron muy felices. Proviene de una familia numerosa de 6 hermanos y una hermana, él es el cuarto. Peleaban mucho. Recuerda un día en que uno de sus consanguíneos le tiró una botella de salsa de tomate a la cabeza que por suerte falló.
Su madre, quien sólo tenía un hermano, lloraba cuando los veía pelear, pero su padre la tranquilizaba, él venía de una familia de 8 niños y le decía "Nosotros pasamos toda la juventud peleando y mira lo que nos queremos ahora. Si pelean de niños, se querrán cuando crezcan": En su caso está frase resultó ser verdad.
Vivió 14 años fuera del país porque su padre trabajó 7 años en Estados Unidos. Se fue de Panamá cuando cursaba el tercer grado y regresó para entrar a primer año. Atribuye el cariño que siente por el país, al haber estado lejos durante su infancia.

Desde 1978 participa en la política. De niño pegaba afiches con engrudo. Se sorprende al recordar un incidente de la campaña de Dicky Arias contra Nino Chiari; tenía en ese entonces 3 años.
Asegura haber participado en muchas luchas de su partido. Fue viceministro y ministro de Estado, canciller de la República y ha desempeñado varios cargos en la empresa privada.
Ha fundado empresas, unas exitosas otras no; ejerció la profesión de Derecho y participa en la vida política. En diez años le gustaría lograr dos cosas: participación en algún medio de comunicación y ser profesor universitario.
Como excanciller y ciudadano panameño se inclina por la paz. Expresó que diplomáticamente Panamá trabajó a favor de una solución pacífica al conflicto de Estados Unidos e Irak, pero esta no se dio.

 
José Miguel Alemán reveló que su peor defecto es que no para de trabajar. Se levanta muy temprano y es muy activo, piensa que debe reflexionar más y gozar de la tranquilidad.
Afirma temerle sólo a Dios. Le pide salud y vida y ruega por su familia y por los panameños. "Ojalá podamos preservar este país y la calidad de gente que tenemos en las futuras generaciones", indicó.
¿Eres atractivo? Riéndose respondió que no piensa mucho en eso, empero a él lo piropean mucho en su campaña en la calle. Molesta a su publicista porque escogió una mala fotografía para sus anuncios, las muchachas siempre le dicen que es más "bonito" que en la foto.
Cuando preguntamos si se consideraba un hombre apasionado, contestó que lo es, sobre todo en sus luchas por la justicia social y la democracia.
¿Y en la intimidad? Un José Miguel Alemán sonrojado respondió que no necesariamente, cuando tiene tiempo para estar en casa le gusta estar tranquilo.


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114904
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América