Nació en la clínica San Fernando el 8 de mayo de 1956. Le gusta conversar con las mujeres porque considera que son un polo atractivo para el sexo masculino. "Las mujeres deben permitir que el hombre haga su vida y apoyarlo, e igualmente el hombre debe apoyar a la mujer y dejarla que haga su vida.". En su visita, Alemán estrechó la mano de los varones y saludó con un beso a las damas. La piel de su rostro era muy suave. Él atribuyó la tersura de su piel a los genes de su madre.
Su mayor problema, afirma, es que tiene la piel "suavecita", pero la barba le crece muy rápido por lo que tiene que afeitarse hasta dos veces en el día, lo que califica como una "esclavitud".
Su madre, quien sólo tenía un hermano, lloraba cuando los veía pelear, pero su padre la tranquilizaba, él venía de una familia de 8 niños y le decía "Nosotros pasamos toda la juventud peleando y mira lo que nos queremos ahora. Si pelean de niños, se querrán cuando crezcan": En su caso está frase resultó ser verdad.
Vivió 14 años fuera del país porque su padre trabajó 7 años en Estados Unidos. Se fue de Panamá cuando cursaba el tercer grado y regresó para entrar a primer año. Atribuye el cariño que siente por el país, al haber estado lejos durante su infancia. Desde 1978 participa en la política. De niño pegaba afiches con engrudo. Se sorprende al recordar un incidente de la campaña de Dicky Arias contra Nino Chiari; tenía en ese entonces 3 años.
Asegura haber participado en muchas luchas de su partido. Fue viceministro y ministro de Estado, canciller de la República y ha desempeñado varios cargos en la empresa privada.
Ha fundado empresas, unas exitosas otras no; ejerció la profesión de Derecho y participa en la vida política. En diez años le gustaría lograr dos cosas: participación en algún medio de comunicación y ser profesor universitario.
Como excanciller y ciudadano panameño se inclina por la paz. Expresó que diplomáticamente Panamá trabajó a favor de una solución pacífica al conflicto de Estados Unidos e Irak, pero esta no se dio.
Afirma temerle sólo a Dios. Le pide salud y vida y ruega por su familia y por los panameños. "Ojalá podamos preservar este país y la calidad de gente que tenemos en las futuras generaciones", indicó.
¿Eres atractivo? Riéndose respondió que no piensa mucho en eso, empero a él lo piropean mucho en su campaña en la calle. Molesta a su publicista porque escogió una mala fotografía para sus anuncios, las muchachas siempre le dicen que es más "bonito" que en la foto.
Cuando preguntamos si se consideraba un hombre apasionado, contestó que lo es, sobre todo en sus luchas por la justicia social y la democracia.
¿Y en la intimidad? Un José Miguel Alemán sonrojado respondió que no necesariamente, cuando tiene tiempo para estar en casa le gusta estar tranquilo.