El estilo de vida de muchos panameños es afectado cada día por diversos factores. Sin embargo, la influencia de las enfermedades constituye un sobrepeso en nuestro desenvolvimiento cotidiano.
Es por eso que, en el marco de la celebración del Día Mundial de la Salud Digestiva, las autoridades médicas a nivel nacional e internacional se centran en el desconocimiento de los ciudadanos de la realidad de esta enfermedad, de lo que representa convivir innecesariamente con una mala calidad de vida y además el estar en riesgo de padecimientos más graves.
En cuanto al tema específico de la conmemoración, los especialistas han establecido que el reflujo gastroesofático es uno de los padecimientos más comunes entre la población, el cual afecta varios ámbitos de quien lo padece (el personal, familiar y social), pues el afectado experimenta síntomas tan incómodos como acidez, ardor, dolor en el pecho, dificultad para tragar, afonía o carraspera por la misma irritación, incluso asma o problemas respiratorios (por aspiración del ácido a la vía respiratoria), la no conciliación del sueño. Todo esto lo hace experimentar inseguridad, aislamiento, cansancio y otras molestias físicas que contrastan con su vida normal.
Además de las molestias primarias, un reflujo sin tratamiento puede desencadenar otros padecimientos más graves como esofagitis, una inflamación aguda sobre la pared esofágica. Esto puede tener efectos posteriores como hemorragia, úlceras esofágicas o estenosis péptica, que de no cuidarse puede generar en un esófago de Barrett, descrito como un cambio de la mucosa normal esofágica, que es sustituida por una mucosa más parecida a la del estómago o a la del intestino delgado, más resistente al ácido y su principal importancia radica en que se considera un factor de riesgo para desarrollar cáncer de esófago.
Es conveniente tener en cuenta que la mayoría de las personas experimenta acidez de vez en cuando, pero si los síntomas se presentan más de dos veces por semana es necesario consultar a un médico, ya que podría sufrir de reflujo gastroesofágico.
El aparato digestivo se ve afectado en gran medida por el estrés, que puede favorecer una mayor secreción ácida y provocar el Síndrome del intestino irritable, con cólicos y espasmos de dolor.
Un mensaje en el Día de la Salud Digestiva
Según las estadísticas, dos de cada cinco personas experimentan acidez constantemente.