Madonna visitó en la mañana de ayer un orfanato en la capital comercial de Malaui, en el segundo día de un viaje con el que quiere resaltar la situación de orfandad a causa del SIDA, y que dio lugar a conjeturas de que adoptaría un niño en el país africano.
La estrella del pop estadounidense fue recibida por unos 50 niños al arribar al orfelinato en una caravana de cuatro vehículos. Los guardaespaldas evitaron que los periodistas se le acercaran.
La publicista de Madonna, Liz Rosenberg, dijo que la cantante realizaba una visita privada para trabajar en sus proyectos y desestimó versiones de funcionarios malawianos de que había adoptado a un menor.
"Madonna no ha adoptado un bebé como se reportó previa y equívocamente", dijo Rosenberg en un correo electrónico dirigido a la AP en Los Ángeles. "Realiza una visita privada a Malaui y está involucrada en la construcción de un orfanato/centro de cuidado infantil así como en otras iniciativas para ayudar a los niños del país que han perdido a sus padres a causa del sida"", explicó.
"No tengo ninguna información o confirmación de que Madonna haya adoptado a un niño. En cierto modo está adoptando a toda una nación de niños", manifestó Rosenberg.
Malaui es uno de los países más pobres del mundo, con un ciclo aparentemente interminable de hambre y enfermedades. Más del 14% de los 12 millones de habitantes de esta nación portan el VIH o tienen SIDA, y alrededor de un millón de niños han quedado huérfanos por esta causa.
El proyecto de Madonna, llamado Raising Malawi (Impulsando a Malaui), está dirigido a crear un centro para el cuidado de huérfanos que les proporcione alimento, educación y refugio a hasta cuatro mil niños. La iniciativa incluirá proyectos basados en la Cábala, misticismo judío que ha adquirido gran popularidad en los últimos años y que cuenta con la artista de 48 años entre sus devotos.
El centro tendrá su sede en Mphandula, un pueblo ubicado a unos 48 kilómetros de Lilongwe.