Variedades

Un obsequio de vida


Como “un oasis de paz, amor, alegría y fe” describió en 1980 su hogar la poetisa Onelia López Guevara de Solanilla en su crónica titulada “Los 88 años de Mamá Nina” y atribuye los méritos a su madre, Erundina Guevara de López, a quien dedica varios escritos y el primer poema de su libro “Lumbre Divina”.
La obra es un regalo de amor con que las hijas de Doña Onelia retribuyen en parte el amor, buenos ejemplos y dedicación de su progenitora. Y, es que, tal como dice el refrán, “de lo que se siembra se cosecha”.
E1 6 de julio, en una fiesta inolvidable junto a sus seres queridos, para conmemorar los 83 años de la distinguida dama, sus hijas Sonia Mercedes Solanilla López, Xiomara del Carmen Solanilla Armijo y Flor María Solanilla de Wilson le hicieron entrega de la obra, donde compilan los poemas que Doña Onelia ha escrito y en los que rinde tributo a Dios, al amor, la naturaleza, su familia, brinda consejos a la juventud, canta a la vida, presenta vivencias hogareñas, pinta etapas claves de la evolución de sus hijas y nietos/as, festeja y reconoce la obra y personalidad de sus hermanos/as, o sencillamente expresa su amor filial y describe lugares queridos de la campiña interiorana, principalmente la Quebrada del Harino y Penonomé, donde ha vivido durante 53 años, que son los que tiene de feliz matrimonio con Don Rogelio Solanilla Tejeira.
“La imagen de mi mamá es la de una mujer espiritual, serena, profunda y muy trabajadora”, dice su hija Sonia Mercedes y agrega que “siempre ha estado con un libro en la mano. Es amiga de escribir, de inspirarse, para ella es fácil hacer de cualquier cosa una poesía. Especialmente de la naturaleza y el entorno familiar.
Esta pocrieña se considera muy sensitiva y observadora. Porque entre los talentos con que Dios la dotó están “la veta de poetisa”, dice, “me gusta describir lo que veo, lo que está en mi entorno, describir el paisaje”, la belleza de su Penonomé querido, del que se ocupa también en varias crónicas que aparecen en la hermosa publicación, especialmente la titulada Ecos del IV Centenario de Penonomé.
En otra, Pocrí de Aguadulce, describe lugares predilectos como los manaderos y el parque. Y, en este escrito una vez más sale a flote su gratitud hacia su madre y su padre, quienes “me enseñaron a amar, a respetar, a orar , a pensar y a disentir. Allí, en su fragua del trabajo y del amor bien compartidos, crecimos los once hermanos López Guevara que monolíticamente unidos, seguimos los derroteros del trabajo, del estudio, del amor, de la fe y la esperanza en Dios”.
Doña Onelia empezó a escribir poemas a los 35 años de edad. En la mañana, en la hamaca, se inspira. Fidel Castro (1959) , El Caudillo (escrito el 14 agosto de 1984 y dedicado al Dr. Arnulfo Arias Madrid) y Doña Mireya M. de Arias (14 de agosto de 1984) se titulan sendas poesías escritas en honor a estas personalidades. También están Mini, Tarde Mar, Arbol Centenario, Al Guacamaya, Canto al Amanecer, El Harino, Desde Mi Penonomé, camino de La Pintada, Qué es amar, Me Llegó el Amor y Sí a Jesucristo, no a la droga.
Pablo Neruda es su poeta favorito. Le gusta la música clásica, romántica y disfruta de los tríos.
“Yo soy tranquila, vivo en paz, no odio a nadie”, nos dice Dona Onelia, quien nos cuenta que tiene 53 años de casada con su esposo, Don Rogelio Solanilla Tejeira.
“Y en esos 53 años he tenido preocupaciones, pero jamás hemos tenido un disgusto o una discusión por nada. Nos llevamos bien, pero yo jamás le he preguntado de dónde viene ni para dónde vas”, puntualiza.
¿Alguno de sus hijos le ha seguido los pasos?
“Tengo cuatro hijos, el mayor de los varones, Gilberto Joel, de 16 años, mostró interés por la producción de espectáculos y realizará el primero, este viernes en San Juan con artistas juveniles.

¿Y su hija?
“Miredis estudia Comunicación Pública, va para 20 años y tiene una madurez que Dios se la bendiga”.

¿Es celosa?
“Yo creo que no. Fíjate, cuando empezaron a correr los rumores de que tenía hijos acá, les expliqué. Ella lo tomó a broma y cada vez que vengo me dice: ‘llévale un regalo a mi hermanito’, ja, ja”.

 
¿Y su esposa?
“Ella sabe cómo se manejan las cosas. Me casé a los 19 años. Nos levantamos juntos, personal y profesionalmente. Además, he sido un tipo bastante consciente”.

¿Algo material que le gustaría?
“Yo todavía no tengo la casa que deseo tener. Me gustaría una inmensa. Con espacios grandes y mucha claridad. Mi casa es muy cómoda, gracias a Dios, pero me gustaría otra todavía más cómoda, en la ciudad”.

¿Tiene el carro que desea?
“Un BMW, bastante grande y fuerte, porque como no sé manejar muy bien, tengo que tener algo que aguante. Los carros no me emocionan mucho, tengo uno viejo del ‘77, descapotable, BMG, que me encanta”.

 
¿Con los años se ha puesto más joven. ¿Qué se está haciendo?
“Nada quirúrgico. El 22 de agosto, un día antes del concierto cumplo 40 años, cosa que me emociona tanto, porque hago una recapitulación de todos esos años y el saldo es positivo. Doy gracias a Dios por eso”.

¿ Cómo ha rebajado tanto?
“Por el trajín. Uno también se cuida un poco, porque hace un tiempo me diagnosticaron como hipertenso, no grave, pero sí me medicaron y entonces bajé un poco de libras, aún faltan más. Si no puedo crecer, al menos voy a rebajar”.

¿La cantante más atractiva?
“Hay un montón, como Olga Tañón y Giselle”.

 
¿Qué parte de la mujer le atrae más?
“Me fijo en el conjunto”.

¿Es celoso?
“Un poco, por qué negarlo”.

¿Fiel?
“También”.

 
¿Nunca se ha portado mal?
“Soy más tranquilo que una foto, como diría Johnny Ventura”.

¿Qué religión profesa?
“Soy católico por tradición, pero no practicante”.

¿Encuentra tiempo para su vida espiritual?
“Todo el mundo tiene una manera de atender ese caso. Creo en Dios, porque tengo pruebas de que existe”.

¿Tiene algún diseñador especial para su ropa?
“Mi compadre, Juan Ramón Cedeño, uno de los mejores sastres de Puerto Rico”. (También compra ropa de Hugo Boss y Gianfranco Ferré).

¿Por qué colores se inclina?
“Los oscuros, en especial el azul. Los trajes y pantalones de rayas me gustan mucho. La ropa formal me gusta más que la informal, me siento más cómodo con ella”.

¿Qué usa para dormir?.
“Boxer y, a veces, una camiseta sin mangas”.

¿Cuál es su talla de zapato?
“81/2, es como un 41”.

¿Cree en lo que se dice de la talla de los zapatos masculinos?
“¡Hombre!, eso lo decían desde que era muchacho (sonrojado). No tengo nada que ver con eso, vamos a otra pregunta”.


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97102
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América