Un británico viajará este mes a Estados Unidos para vender uno de sus riñones, que ofreció a través de Internet con el fin de disponer de dinero suficiente para el tratamiento de su hija enferma, informó la cadena BBC.
Peter Randall se reunirá con posibles compradores en Nueva York, pese a que ha sido advertido por el Gobierno británico de que podría ser llevado ante la justicia, pues la venta de órganos está prohibida en el Reino Unido.
"No tengo otra opción. No es algo que quiera hacer, sino la única manera de ayudar a mi hija", aseguró a la cadena BBC Randall, de 49 años.