El asma bronquial es la principal causa de visitas no planeadas al cuarto de urgencias en nuestro país al igual que en otros países, se encuentra entre las diez primeras causas de enfermedad y de muerte en Panamá, es la principal causa de ausentismo escolar y laboral, afecta a todo el círculo familiar y los cuadros más severos de obstrucción de los bronquios producto de esta enfermedad se dan en adultos y no en niños como suele pensarse erróneamente.
La información anterior la proporcionó Rafael E. Rodríguez O., especialista en Medicina Interna, Neumología y Enfermedades Respiratorias, quien dijo también que en Panamá menos del 40% de los pacientes con asma tienen un debido control de esta enfermedad, por cuanto la incidencia de crisis es de más del 60%.
El expresó, además, su convencimiento de que un asma mal cuidada, con cuadros severos de crisis, representa en cierta forma el fracaso del médico en no informar adecuadamente al paciente sobre un plan de manejo del asma: los factores de riesgo, los medicamentos (cuándo y cómo tomarlos), qué cosas hacer en un momento de crisis, la necesidad del control continuo, etc.
Otra verdad sobre el asma en Panamá es que "casi el 100% de los pacientes encuestados no está bien claro acerca de cuáles de los medicamentos son para controlar la enfermedad y cuáles los de crisis o rescate". Al respecto añadió que los broncodilatadores de acción corta o bombitas son para casos de crisis y los de control de rutina incluyen corticoides inhalados y Singular (que es de fácil administración, dosificación y mucha coherencia de parte del paciente).
Dijo también que son pocos los pacientes que sólo con control de ambiente se estabilizan, la mayoría necesita alguno que otro medicamento y control de los desencadenantes del medio ambiente y una minoría se controla con todos los medicamentos (4-5) y control ambiental.
El neumólogo manifestó además que Panamá es uno de los países con más predisposición a esta enfermedad respiratoria (Gran Bretaña es el que tiene mejores controles) puesto que de 3 a 4 de cada 10 niños sufren asma bronquial y los niveles en los adultos son similares. En los primeros años de la niñez hay mayor predominio de niños que de niñas con este padecimiento y luego se produce un balance.
El especialista explicó que "no se nace con asma, se nace con una predisposición genética para ser asmático y se hace asmático por estímulos repetitivos de carácter inflamatorio a la vía aérea (bronquios)". Añadió que un buen tratamiento se mide por la calidad de vida (física, diaria, social, sueño) del paciente.
Por otro lado, informó que hay más asma en la ciudad que en el campo y que la peligrosidad del asma es mayor en adultos que en niños, porque los niños tienen la vía aérea más flexible y toleran más el broncoespasmo u obstrucción de los bronquios. Por lo anterior "mueren más adultos que niños y, sobre todo, adultos jóvenes quienes le han perdido el respeto a la enfermedad".
Ahora bien, sobre los niños dijo que cuando están pequeños, por levantarlos "en ambientes ultralimpios lo que hacemos a veces es suprimir la evolución natural de su sistema inmunológico y cuando interactúan en un ambiente con muchos alergenos estalla la pléyade de los síntomas".
Asimismo, explicó que en el caso de las mujeres que cuando niñas tienen asma y en la adolescencia se estabiliza o aparentemente desaparece cabe la posibilidad de que reaparezca con los cambios hormonales de la menopausia.
Entre los factores desencadenantes del asma (enfermedad que se estima que padecen 150 millones de personas en el mundo), están cuadros gripales o de resfriados, infecciones virales, la polución ambiental (humo de la combustión-monóxido de los carros, fábricas y en el área rural el humo de cocinar con leña), la polución interna (polvo , moho, hongos, uso de ambientes cerrados poco ventilados, etc.), el ejercicio en pacientes asmáticos no controlados y algunos medicamentos como aspirina, IECA y algunos usados para el tratamiento de la presión alta.
El éxito en el control de esta enfermedad depende en gran parte de la disciplina del paciente para conocer los factores desencadenantes, aceptar que el suyo es un mal crónico pero que no debería afectar mayormente su calidad de vida si toma los medicamentos como es debido, evitar automedicarse y saber cuándo debe llamar a su médico.
Finalmente, el Dr. Rodríguez informó que en Panamá, a diferencia de otras enfermedades, se dispone de estadísticas actualizadas sobre el asma debido a que hace dos años se llevó adelante ISAACS, la encuesta más grande de asma que se ha hecho (incluyó más de 30 mil encuestados) y destacó iniciativas importantes para el control del asma a nivel global, como lo es GINA y la celebración del Día Mundial del Asma (6 de mayo).