Me relaciono con Fernando un personaje de la novela "La virgen de los sicarios", del colombiano Fernando Vallejos, porque el vivía en una Colombia que no le pertenecía, y que le angustiaba.
Yo vivo en un Panamá con el que no me identifico, no comparto que se tenga que vivir en medio de los vaivenes de los cambios que nos imponen los modelos económicos de la globalización.
Para mí un poema es un retrato de las cirscunstancias en que vivimos. Yo he encontrado el medio adecuado para transmitir ese mensaje, esa atmósfera interna de la realidad de las personas que nos rodean.
Los hechos trágicos ocurridos en los últimos meses en Panamá han hecho que mi poesía sea más abundante y extensa, con más temática y más expresión para retratar el dolor.
Comparto que la poesía que escribo es un reflejo de mis sentimientos.
También tengo otro reflejo hacia la naturaleza y el campo, quizás porque de esa forma recuerdo la tierra de donde vengo.
Actualmente trato de dar una alerta por medio de mis versos sobre el daño que se causa a la naturaleza y lo que pasará si no se cambia de actuación.