Dos meses después de que el primer pez diseñado genéticamente, el resplandeciente “Night Pearl” (Perla Nocturna), sacudió el mercado, su creador taiwanés sigue esperando un mar de beneficios.
En lugar de ello, la empresa Taikong ha buceado en un mar de críticas de los ecologistas que dicen que el pez verde fluorescente de 5 centímetros es una amenaza para el ecosistema.
Ecologistas europeos han protestado durante meses contra el pez diseñado genéticamente —inyectado con un gen de medusa— y el gobierno de Singapur incautó la semana pasada cientos de ellos que estaban siendo importados, dijo Fisher Lin, director de investigaciones de Taikong, firma criadora de peces convertida en empresa biotecnológica, con base en Taipei.