Tres fotógrafos que tomaron imágenes de la princesa Diana y de su amigo Dodi al Fayed en su coche la noche que sufrieron un accidente mortal en 1997 no violaron las leyes francesas sobre la intimidad, dijo el viernes un tribunal de París.
Christian Martínez, de la agencia Angeli, el "freelance" Fabrice Chassery y Jacques Langevin, que por entonces trabajaba para la agencia Sygma, fueron llevados a juicio por el padre de Dodi, Mohamed al Fayed.
Tanto Martínez como Chassery hicieron fotos de los dos después de que su Mercedes sufriera un accidente en un túnel tras la persecución de los "paparazzi" en motos por París. Langevin sacó fotos de ellos poco antes del accidente cuando salían del hotel Ritz de París.