Variedades

"Un profeta" en la tierra que lo vio nacer

La banda LINX, del joven Josué Villavicencio, interpreta música del género RGB, sin dejar de un lado el género romántico, uno de los fuertes del "Cara de niño".


JOSUÉ arrasó. "El pequeño gigante" causó, el domingo en la provincia que lo vio nacer (Chiriquí), euforia, la que se apoderó de miles de adolescentes y niñas que por más de cinco horas esperaron para ver a su nuevo ídolo.
Todo se desarrolló en el marco de celebración del Día del Niño en la ciudad de David; Josué sería el encargado de cerrar el espectáculo artístico dentro del salón Las Arcadas en la Feria Internacional de David.
A su llegada, miles de adolescentes y niñas aguardaron por la puerta de atrás a Josué, quién tuvo que ser fuertemente custodiado por agentes de la seguridad, pues la emoción era mucha.
Arribó al lugar en una camioneta negra, en compañía de su madre y su hermano.
Ya en la tarima, los gritos y los suspiros no cesaban; el artista del día había llegado.
Josué, quién vestía un pantalón camuflaje, unas zapatillas negras y un suerter naranja, inició su repertorio, en el que interpretó, las canciones con las que participó en "Vive la Música".
"Color Esperanza", de Diego Torres; "Cara de Niño", de Jerry Rivera y otras fueron parte del repertorio que ofreció a sus fanáticos, que a dúo coreaban las melodías.
El lugar de transformó, y los grandes conciertos le quedaron corto, hubo inclusive quienes hasta soltaron lágrimas de emoción.
Frente a la tarima, un verdadero caos: las niñas lo halaban, lo querían abrazar y hasta un globo le tiraron, el cual tomó entre sus manos, jugueteando con el mismo, lo cual aumentó mucho más la adrenalina.
En un intermedio, los organizadores del evento realizaron una pausa, para agradecer la colaboración del joven artista, a quién se le entregó un presente en nombre del Despacho de la Primera Dama.
Mientras esto transcurría, abajo el público gritaba y pedía más y más canciones.
Durante este tiempo, fueron pasando uno a uno varios niños y niñas, quienes le abrazaban, hasta regalaban confites. Todo esto parece que dejó extrañado a Josué. No esperaba tal ovación, ya que en un momento se mostró un poco extrañado por lo que estaba sucediendo, lo cual se pudo sentir con una sonrisa nerviosa en sus labios.
Fueron cinco las interpretaciones que dio al público asistente, mientras muchos esperaban que esto nunca acabara.
Josué, en su tierra, es todo un ídolo, y esto se comprobó el pasado domingo, cuando las arcadas de la feria casi caen con los gritos y los alaridos de sus fanáticos.
Josué Villaciencio estuvo de gira durante todo el fin de semana en Chiriquí, donde realizó presentaciones en un torneo deportivo el pasado viernes y en una discoteca de la ciudad de David, en horas de la noche. Y el domingo, para un público abierto y de manera gratuita, en los terrenos de la Feria.
Los eventos del día del niño en Chiriquí se iniciaron desde tempranas horas de la mañana y, aunque había pasado más de cinco horas, todos esperaban a Josué, quien fue el encargado de cerrar el show artístico.
Parece que a los asistentes no les importó aguardar tanto; lo que querían era ver a su pequeño gigante, quien no les falló.
Conforme iban pasado las presentaciones de grupos de rock del patio, la euforia se apoderaba más de los presentes, quienes, insistentemente y durante los cambios, coreaban a toda voz, "Queremos a Josué". En el lugar, no se escuchaba otra cosa que la presentación que realizaría Josué.
Al punto que, mientras cantaban los otros, la música no se escuchaba mucho, por los alaridos de los presentes.
A su llegada, Josué tuvo que ser fuertemente custodiado por un dispositivo de seguridad, mientras que, a su salida, prácticamente tuvo que ser sacado en brazos por los organizadores del evento, ya que las niñas por poco y lo tumban.
La presentación fue toda una sensación; la espera valió la pena, decían algunos a su salida.


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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