Variedades

Un sendero en los Cayos Zapatillas


Los Cayos Zapatillas desde el aire le hacen honor a su nombre, se ven como dos gigantescas pisadas de zapatillas. Al acercarse vía marítima uno se encuentra con dos paraísos tropicales rodeados de arrecifes coralinas y un mar azul que se descompone en verde aguas.
Estos dos pequeños islotes son una de las máximas atracciones del Parque Nacional Martino Bastimentos en Bocas del Toro. Forman patre de una serie de islas que como celosos guardianes protegen las costas de la provincia formando un mar interior que muchas veces parece un espejo de tranquilidad. Se dice que hace miles de años, millones el Mar Caribe subió de nivel formándolas y es por eso que tienen bosque endémicos muy particulares. La Laguna de Chiriquí que es como se conoce la este espacio marino interior, es el habitat de numerosas especies marinas que encuentran protección en los numerosos manglares que asombraron al Almirante Colón en su cuarto viaje. El cronista de abordo describió los pasajes como si fueran calles marinas. Es la misma sensación que vive el visitante al dirigirse a los Cayos.
En los Cayos Zapatillas existe una pequeña estación de la Autoridad Nacional del Ambienbte ANAM, con un muelle donde desembarcar. Al hacerlo, fuimos recibidos por los guardaparques y fue entonces que obtuvimos un ejemplar de un panfleto que informa sobre el bosque detrás del arrecife. Con su ayuda recorrimos un maravilloso sendero interpretativo creado por los funcionarios de ANAM en la provincia.
El serpenteante camino comienza desde la casa de la estación y luego se interna en un bosque de sangrillos que disputan la entrada de los rayos solares. Esto provoca la existencia de humedales. Aquí usted caminara sobre pasarelas de maderas y observará las gigantescas raíces que le sirven de soporte. Estas se hunden en un terreno pantanoso donde se descomponen todas las hojas y restos de ramas que allí caen, provocando un escenario umbroso y misterioso. Aunque el tronco de los sangrillos es verdoso, su nombre le viene por una goma rojiza que fue utilizada para usos medicinales.
Al salir de la pasarela que rodea el pantano, nos encontramos con un gran espectáculo. Cientos de palmeras de cocos se ven adornadas por llamativas plantas y epífetas. Crecen sobre sus troncos que le sirven de soporte para alimentarse de minerales y aguas de medio ambiente. Su nombre científicos es "bromelias" y el folleto nos informa que su familia cuenta con 2,000 especies. Las brillantes hojas verdes se abren en un abanico que refleja la luz solar mientras le cuelgan las hojas muertas que se ponen de un color cremoso. Esto junto a la belleza de las palmeras da forma a un cuadro exótico y salvaje por donde discurre nuestro sendero. Pudimos conocer que las semillas de esas plantas vuelan por el viento y por los pájaros y se asientan en los troncos de las palmeras. Este cocal fue sembrado por el señor Francisco Becker indígena Gnobe Bugle y hoy miles y miles de cocos sirven de sostén a unas 10 familias de esa etnia.
Las palmeras van quedando atrás y un ejército de hormigas nos cierra el paso. Son de las conocidas arrieras y todas se ven llevando pedazos de hojas verdes hacia sus hormigueros. Avanzamos con mucho cuidado y nos encontramos rodeados de arbustos de flores rojas y naranjas llamados Hamelias, son otro de los adornos del sendero de estos benditos cayos.
Llegamos hasta el pozo del pirata, mencionamos que todo el sendero está señalado. Entre sus creadores al igual que los folletos está el señor Luis Sue bocatoreño y llama la atención el humor y lo fácil de los nombres utilizados. Recibió apoyo por la Universidad de Costa Rica. Llegamos entonces al Pozo del Piratas. Dicen que está rodeado de leyendas y siribió de refugio a bucaneros que asolaron el istmo de Panamá en los Siglos XVI y XVII. También dicen que buscadores de los tesoros de estos excavaron un pozo que se llenó de agua y se comunica con depósitos subterráneos de agua de estas islas. El sendero continúa y es muy entretenido. Pero ahora viene lo bueno, después de estar sumido en el húmedo bosque nos encontramos con la belleza inigualable de las playas del isolote y uno no puede dejar de zambullirse en sus clarísimas aguas.
Al regresar a la Isla Colón que es la base general del turismo bocatoreño no se pude pasar de largo en el restaurante Coral Cay. Son varios bohíos muy típicos de la región que parecieran que emergieran del mar. Allí se sirve pescado fresco, langostas vivas minutos antes de cocinarse y un arroz con coco delicioso. El lugar es un acuario natural desde sus pasarelas podrá ver decenas de especies de peces de todos colores y tamaños, son las cosas que sólo se ven en Bocas.
Bocas del Toro es considerado uno de los principales destinos de Panamá con atractivos tan grandes para el ecoturíismo que ya es demandado por mercados internacionales. En sólo 3 años se han abierto varios hoteles como el Laguna, el lujoso Swan"s Cay, el Drago Mare Inn y El Bahía y el Brisas han acentuado sus buenos servicios. Existen taxis marítimos, Operadores Turísticos, taxis terrestres, puede alquilar bicicletas, caballos, equipo de buxeo. Cuenta con el vuelo diario de dos buenas.
Terminamos este artículo no sin antes ponderar una vez más la belleza del sendero de los Cayos Zapatillas a sus autores que son los mismos que confeccionaron el folleto. Este es un documento invaluable que ya debe pensar hacerse en inglés. Se podría vender a los turistas. Vienen tiempos maravillosos para el turismo bocatoreño. Con la inauguración del Edificio del CEFATI del IPAT. El turista podrá planificar mejor su viaje y folletos como "El Bosque Detrás del Arrecife", le dará más categoría.


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62546
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América