AUNQUE hayamos viajado a Canadá, todavía nos sentimos en Hollywood, cuando nos cruzamos con actores tan diferentes como Steve Martin, Viggo Mortensen, Liza Minelli y Sydney Pollack en la entrada del Hotel Four Seasons de Toronto.
Definitivamente, era el lugar correcto, en pleno corazón del "Toronto International Film Festival", donde Jodie Foster nos había citado para nuestra entrevista exclusiva.
Tan acostumbrados a verla desde una pantalla de cine, siempre seria, enojada o con miedo, sorprende encontrarla tan sonriente. "Es la última entrevista que doy en Canadá" comenta, mientras invita a elegir entre los diferentes sillones de la amplia suite 1909.
Ella misma había abierto la puerta, para recibirnos con los pies descalzos, pero elegantemente vestida con un traje beige, pelo corto y más rubia que lo normal. Tampoco lleva demasiadas joyas. Una delicada luna de diamantes colgando del cuello es lo único. Un distinguido accesorio que genera el comienzo de nuestra íntima charla, con alguien que siempre mantuvo privacidad sobre su familia.. hasta ahora.
(Riéndose) En verdad es de un diseñador de joyas que me dijo "Acá tengo veinte estilos diferentes. Elige lo que más te gusta y después me lo devuelves". Así que la luna va de vuelta.
Yo no me veo así, jamás lo pensé.
Yo tengo mi lado serio. De chica era buena estudiante y me ponía seria si tenía que preparar un trabajo escrito. Eso me gusta, los desafíos me encantan. Soy una persona muy enfocada en lo que hago, pero no tengo una personalidad para nada oscura. Nunca suelo estar de mal humor.
Las películas que la gente recuerda son los dramas, pero aparecí suelta en "Maverick" o "Bugsy Malone". Pero ahora me van a ver en otro drama "Flightplane".
No soy una persona para nada dramática. En realidad trato de bajar los decibeles si me encuentro con problemas y soy la primera en insistir para superarlos.
No, ninguno. Me encanta volar en avión.
Leo. Yo estoy feliz si puedo leer todo el día. No soy de los que ven películas o DVD.
No soy sobreprotectora, pero mantengo siempre un ojo de águila en mis hijos.
Soy bastante calmada, pero por supuesto hay veces que grito. Todos lo hacemos. Muchas veces lo hago cuando hacen algo serio y otras veces cuando no lo es tanto.
Me pasó algo muy corto con mi hijo mayor, donde lo perdí de vista. Sabía que estaba delante de mí, en algún lado, pero lo perdí entre la gente. Lo encontré enseguida, pero estaba bastante lejos, había demasiadas personas en el medio y no podía llegar a él. Y cuando lo vi, estaba llorando "Mami, mami". Tenía dos o tres añitos, cuando pasó.
La mitad de las veces, si no lo veo, el primer pensamiento que se me cruza es que está jugando con algún juguete y no quiere venir cuando lo llamo por su nombre. Pero nunca pienso en lo peor.
A esta altura mis hijos ya saben que soy actriz, que la gente me reconoce en la calle y respetan mi trabajo. Al menos mi hijo más grande, Charly, lo entiende ahora.
Yo trato de darles el estilo de vida más saludable que está a mi alcance. Pero hay cierto tipo de cosas en las que no siempre puedo protegerlos.
No muy seguido. A veces vienen a la hora de comer, pero yo no los llevo, porque distraen demasiado la atención. Me preocupo si tienen lo suficiente para comer, si molestan, si se aburren. Por eso, no puedo.
¿Su hijo menor Kit tiene casi la edad que tenía usted cuando empezó a trabajar?
Sí, es un poquito mayor. Es gracioso cuando le digo "Yo tenía tu edad cuando hice esta película".
No, no lo creo.
Si ellos quieren y les parece algo importante, los voy a apoyar, pero me gustaría que desarrollen su propio futuro. Jamás me involucraría en su vida profesional.
Sí, no haría lo mismo con ellos. Y te digo que tuve una relación excelente con mi madre. Todavía la tengo. Pero también he visto otras familias donde no funcionó para nada bien. Nosotras pasamos por una transición bastante dura con mamá. Es importante que el padre ocupe un lugar seguro donde un hijo pueda recurrir en vez de ocuparse de la profesión, afrontando cuestionamientos sobre sus motivos, si lo hace porque necesitan algo o quiere algo a cambio. Creo que es mucho mejor, sentarse a un lado para poder decir "Eso es maravilloso", apoyando, en vez de involucrarse en la vida profesional.