El año pasado, después de haber presentado su primer disco "Un nuevo idioma", el cantautor Ernesto Carreyó partió hacia Los Ángeles, California, para ampliar sus conocimientos y estudiar Ingeniería de Sonido, pero sobre todo para complacer a su madre.
Con "Un nuevo idioma", Penélope (su guitarra) al hombro y un gran deseo de triunfo, Ernesto empezó a abrirse paso en el tan difícil mundo artístico en el mencionado país, realizando presentaciones en diferentes bares y clubes.
Es por ello que después de la fabulosa aceptación de que ha obtenido su disco en el extranjero, el panameño de 20 años regresa a su tierra natal con una propuesta mucho más madura y sólida, demostrando su gran evolución musical y personal.
"Te ofrezco", es el reciente sencillo que presenta Carreyó y cuenta la historia de aquella química que surge entre un hombre y una mujer después de un tiempo de conocerse, pero que al final no resulta. El cantante también habló de su segunda producción discográfica en la que está trabajando fuertemente.
Para empezar lo hará con un trabajo de 5 canciones que se caracterizan por contar con letras inteligentes, pero a la vez sencillas.
Una historia distinta.
A diferencia de otros artistas que nacen con el deseo de ser músicos, no fue hasta los 12 años cuando Ernesto Carreyó se interesó por la misma. Y es que gracias a un compañero de escuela que un día llevó su guitarra al salón de clases, Ernesto se sintió atraído por la música.
Es así como le pide a su madre que le obsequiara una guitarra, pero "ella me dice que no me iba a complacer otro capricho", dijo el artista. Sin embargo, su abuelo, al verle el gran interés que tenía por ésta, decide complacerlo, es así como consigue su primera guitarra a la que llamó "Federica". Desde entonces, son ya "siete novias o guitarras las que he tenido", expresó con una gran sonrisa.
Pero, aunque desde ese instante supo que había nacido para hacer música, sus inicios no fueron nada fácil, después de haber formado varios grupos musicales con amigos del barrio, decide seguir su camino sólo, pues "para ellos la música sólo era un hobbie y yo la veía como lago serio", afirmó.
Para lograr lo que quería muchas puertas tuvo que tocar, algunas fueron medio abiertas, en otras ni siquiera le abrieron, pero jamás desmayó, ya que su tenacidad era más fuerte que todo. Después de tanto andar y gracias a una novia, conoce a Ricky Ramírez de quien se hizo muy buen amigo.
Un buen día toma la decisión y llega al estudio de Ramírez con una propuesta de 50 canciones, "esto es lo que tengo y quiero hacer algo", la respuesta fue afirmativa. Es así como nació el disco "Un nuevo idioma" conformado por 14 temas, todos de autoría de Carreyó y que le tomó mes y medio crearlo.
Todo lo inspira. Al momento de componer, la inspiración le puede llegar a cualquier hora y en donde sea, muestra de ello es que un día estaba en un restaurante y "en cuestión de minutos tome una servilleta y escribí una canción", dijo el sencillo y soñador cantante. Aunque confiesa que las cuatro paredes de su habitación siempre lo ayudan a crear sus temas que la mayoría de las veces son experiencias propias.
Su esfuerzo y dedicación se ven reflejados en la evolución y madurez que muestra su trabajo musical y la parte personal. Razón por la que en 10 años Ernesto se ve con muchos premios, realizando giras por Europa y Japón y cultivando muchos más seguidores, ya que las barreras de idioma no existen para él.