Variedades

Un trotamundo oferta su obra al gran público


La obra del Dr. Justo Arroyo "Una Vida que Olvida", novela que le tomó siete años escribir, porque el autor "le estaba sacando el cuerpo", le permitirá llegar al mercado internacional, a los grandes públicos, confrontar su trabajo con los de escritores/as de otras latitudes.
Esa oportunidad, "este tipo de redes que tienen las grandes editoriales, que son fundamentales y es lo que está necesitando un escritor", dijo el Dr. Arroyo, se la brinda la Editorial Santillana, gracias a que su libró contó con el visto bueno del Consejo Editorial cuando el Ing. Luis Alonso González se lo remitió.
Mañana 9 de julio será la gala donde se lanzará al escrutinio de la crítica internacional "Una Vida que Olvida", obra que según el Dr. Arroyo "ha sido la más difícil para mí". Al punto que teniendo la novela a medias sacó tiempo para escribir otros tres libros, entre ellos Héroes a Medio Tiempo con el que ganó el Premio Centroamericano Rogelio Sinán en 1997.
"Vida que Olvida", explica, trata de una pareja de jóvenes colombianos que llega a Panamá a finales del Siglo XIX y los sorprenden la independencia: él la rechaza (porque tiene una concepción de país que dejó atrás) y ella la acepta (porque piensa más bien en el país que viene). Hay dos narrativas paralelas, dice el escritor, quien ha ejercido la docencia por décadas, desde que a los 22 empezó a trabajar en Bocas del Toro. Además, ha fungido como Director General del Instituto Nacional de Cultura, ha tenido experiencias en el campo de la diplomacia (fue Embajador de Panamá en Colombia).
A la pregunta ¿desde cuándo y sobre qué temas escribe Justo Arroyo", el varias veces (8-9) galardonado con el premio literario Ricardo Miró, quien se autocalificó como "trotamundos", amante del billar, el fútbol y el boxeo, contestó: "Estoy escribiendo desde que salí de la Universidad, pero por períodos. Fui burócrata cultural mucho tiempo. Yo comencé a escribir probando. Siempre me ha interesado el problema de la relación de la pareja heterosexual, las dificultades que tiene a través de su vida, con el paso del tiempo, los problemas económicos, los hijos, las diferentes mentalidades, el machismo...Se necesita una enorme dosis de tolerancia y además creo que también eso es inherente. Está en los genes. No creo que el matrimonio, la maternidad y paternidad sean para todo el mundo".
Es autor de alrededor de 15 libros, el primero de los cuales fue La Gayola (palabra que significa cárcel, jaula). No tiene ninguno predilecto. Al menos no lo admite en público.
Su primer gran reto es cruzar esos tres metros desde la cama a la computadora. Luego viene la lluvia de ideas. "Yo nunca sé hacia donde voy a ir , lo voy descubriendo en el camino. Tengo un concepto y ese concepto lo ataco y produce cosas".
Le preocupa la falta de editoriales en Panamá, esa casi orfandad del escritor que hace que además de escribir tenga que ver cómo imprime, promueve y distribuye su obra. De alllí que, es su parecer que los escritores y escritoras participan en el Premio Ricardo Miró, más que por el premio en metálico, por los libros, por la oportunidad de ver publicada su producción literaria.
Cuando se trabaja con una editorial en regla como Santillana ya no hay que hacer más que escribir, porque desde la concepción del libro, el diseño del libro, la distribución, la venta, todo es el trabajo de la editorial. ¿Terminar un libro? "El libro nunca se termina realmente, porque va creciendo. El está allí dándole vueltas en la mente", comenta.


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93151
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América