Roba Morena considera que la mejor manera de fomentar la educación ambiental, es involucrando a los jóvenes a participar, y por ello organiza el "eco-trip".
Para participar, debes ingresar a www.robamorena.com y responder la "trivia", y te irás de excursión con esta banda hasta la isla Barro Colorado, en donde aprenderás más sobre el ambiente.
La juventud es heterogénea y no existe igualdad de oportunidades para todos los jóvenes. Ello genera una gran contradicción entre las potencialidades que tienen para aportar al desarrollo y las oportunidades reales que la sociedad les brinda para desarrollarlas. El incremento rápido de la demanda educativa mínima y las debilidades en la oferta institucional y comunitaria (redes sociales) se transforman en factores estructurales de inequidad. Se producen cambios constantes en la composición familiar. Su desarticulación tiene profundas consecuencias en el apoyo que puedan recibir los jóvenes en su desarrollo.
Los indicadores relativos a la justicia evidencian que hay un aumento en los casos de delincuencia y violencia entre jóvenes, lo que ha tenido un impacto negativo sobre la opinión pública; no obstante, este incremento se origina en su expansión demográfica. Aún así, del total de casos jóvenes involucrados en problemas con la justicia, representan sólo el 2% de la juventud. Además, de la totalidad de casos de delitos graves, únicamente un 3.1% puede atribuirse a las y los jóvenes. En otras palabras, hay un contexto que invisibliza o estigmatiza a los jóvenes provocando estallidos y reacciones violentas.
Por otra parte, en muchos centros educativos no existen espacios de participación donde se refuercen los valores democráticos, en especial la tolerancia por medio de los procesos educativos formales; donde se genere aprendizajes sobre formas de ciudadanía democrática (incidencia, rendición de cuentas, monitoreo, negociación, diálogo, cabildeos y resolución de conflicto), que permita conocer maneras de relacionarse para transformar una realidad que les es hostil o indiferente, y que creen muchas veces inalcanzable. Tampoco se propician espacios autónomos para generar capacidad asociativa participativa democrática juvenil en colegios y comunidades, tal como fue la experiencia histórica de la Federación de Estudiantes de Panamá. Recordemos que desde 1982 fueron ilegalizadas las asociaciones estudiantiles en los centros educativos, lo que eliminó la posibilidad del debate democrático interno de los actores juveniles.
Tanto los docentes, padres de familias, funcionarios de educación, medios de comunicación, y otros actores, tenemos el deber de dialogar con los estudiantes por ser todos corresponsables de la formación integral de la juventud para coadyuvar en construir una ciudadanía estudiantil democrática que se exprese en los colegios y comunidades, a través de diversas propuestas asociativas participativas que, eso así, deben construirse en conjunto con los y las estudiantes.
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