¡Viva el rock en español!
Cientos de fanáticos disfrutaron de la mejor noche de sus vidas: el esperado concierto de la agrupación Caifanes.

Cerca de las 7:00 p.m. del pasado sábado, el Figali Convention Center se vio abarrotado por un pequeño público llevó atuendos alusivos a los años 80 y 90. Botas, pañuelos amarrados en la cabeza y los tradicionales pantalones de cuero se convirtieron en la tendencia en este evento.
Después de una gran espera, pasadas las 10:00 p.m. se apagaron las luces y se escucharon gritos de los espectadores. El grupo hizo su aparición en tarima e interpretaron: “Perdí mi ojo de venado”, “Aquí no es así” y “Ayer me dijo un ave”, entre otros.

Aunque el lugar no estuvo lleno de seguidores como se esperaba, esto no fue impedimento para que los presentes gozaran de un excelente “show”, el cual duró más de dos horas.
“Muchas gracias Panamá, es un honor y un placer estar aquí. Hoy, Caifanes se rinde a sus pies”, fueron las primeras palabras del vocalista, Saúl Hernández, para sus seguidores de todas partes de Latinoamérica. Los mismos no dejaban de aplaudir y brincar, producto de la euforia y la adrenalina que se vivían.

Diego Herrera (teclado), Sabo Romo (bajo), Alfonso André (batería), Alejandro Marcovich (guitarrista) y Saúl Hernández (vocalista) en todo momento interactuaron con su fanaticada.
Cabe mencionar que los medios de comunicación y el público siguieron las restricciones solicitadas, las cuales se encontraban escritas en las pantallas gigantes: “Por favor, no utilices ni dejes utilizar a nadie ‘flash’, ya que esto le hace mucho daño a Alejandro Marcovich”. Recordemos que el guitarrista padece de epilepsia focal sintomática y la exposición a luces estroboscópicas o “flashes” en frecuencias entre 5 a 30 Hz le provocan crisis epilépticas.
A Marcovich se le notó enérgico en el escenario, pese a que tenía una herida en su dedo índice.
El momento cumbre de la noche llegó cuando la agrupación cantó sus himnos conocidos a nivel mundial: “Afuera” y “No dejes que”, temas que hicieron que muchos arrojaran al aire agua, hielo y hasta suéteres.
El espectáculo finalizó después de la medianoche con más temas exitosos. El público salió satisfecho.